En una votación que representa un fuerte revés político para el presidente Donald Trump, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una resolución para frenar los aranceles impuestos a productos canadienses. La medida fue avalada con 219 votos a favor y 211 en contra, en un Congreso donde los republicanos mantienen el control.
La resolución apunta a bloquear los gravámenes aplicados bajo la figura de “emergencia nacional”, argumento utilizado por la administración Trump para justificar restricciones comerciales a productos que no están cubiertos por los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Una decisión con impacto político
Aunque la iniciativa aún debe ser tratada en el Senado y eventualmente recibir la aprobación presidencial para tener efecto real, la votación expone fisuras dentro del propio oficialismo republicano. El proyecto fue promovido por el representante demócrata Gregory Meeks, quien sostuvo que el debate obliga a los legisladores a elegir entre aliviar el costo de vida de los estadounidenses o sostener una política que, según su postura, encarece los productos por alineamiento político con el mandatario.
En ese sentido, Meeks planteó que la discusión va más allá de lo comercial y se centra en el impacto directo que estas medidas tienen sobre las familias estadounidenses.
La presión de Trump sobre su partido
Durante la votación, Trump intensificó la presión sobre los legisladores republicanos, advirtiendo públicamente que quienes se opongan a los aranceles podrían enfrentar consecuencias electorales. El presidente defendió su estrategia al considerar que los gravámenes fortalecen la seguridad económica y nacional del país.
La Casa Blanca sostiene que los aranceles responden a una amenaza extraordinaria vinculada al tráfico de drogas desde Canadá, argumento bajo el cual el Ejecutivo activó poderes especiales para imponer las tarifas.
El Senado, próximo escenario de la disputa
Si bien la resolución tiene un carácter principalmente simbólico en esta instancia, el mensaje político es claro: la política comercial de Trump enfrenta resistencia incluso dentro de su propio partido. Ahora será el Senado el que determine si la iniciativa avanza o queda archivada.
Más allá del desenlace legislativo, la votación deja abierta una nueva etapa en el debate sobre el alcance de los poderes presidenciales en materia comercial y la estrategia económica de la actual administración.
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