La difusión de nuevos audios atribuidos al exasesor presidencial Fernando Cerimedo abrió una nueva crisis política en Bolivia, luego de que legisladores de Libre, el Partido Demócrata Cristiano (PDC) y Unidad exigieran investigar grabaciones en las que se habla de un presunto operativo para capturar a Evo Morales, compra de equipos de rastreo y solicitudes millonarias de recursos.
Uno de los materiales difundidos en redes sociales corresponde a una supuesta conversación entre Cerimedo y el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora. En ella, la voz atribuida al exconsultor plantea la adquisición de un dron y equipos especiales, además de un presupuesto de entre 7 y 8 millones de bolivianos para una operación contra el expresidente en el trópico de Cochabamba.
El contenido también sugiere que Cerimedo habría pretendido intervenir directamente en tareas que excedían sus funciones como asesor político. En la grabación se atribuye a su voz la idea de que la Policía realizaría únicamente las acciones ajustadas a norma, mientras que otras operaciones quedarían bajo su responsabilidad. De confirmarse la autenticidad del audio, este punto colocaría bajo especial escrutinio el nivel de influencia que habría tenido un asesor extranjero sobre decisiones de seguridad del Estado.
Legisladores exigen peritajes y posibles responsabilidades
El diputado Edgar Zegarra, de Libre, pidió que las grabaciones no queden sin explicación y que se investigue si existieron responsabilidades. Desde el PDC, Ana María Crispín consideró necesario someter los audios a procedimientos técnicos para verificar su autenticidad, mientras Julieta Jiménez, de Unidad, pidió cautela hasta que exista un peritaje concluyente.
Mauricio Zamora reconoció que mantuvo conversaciones telefónicas con Cerimedo, pero negó que el audio difundido refleje hechos reales. El ministro afirmó que la grabación fue modificada y sacada de contexto.
Cerimedo queda bajo mayor presión por serie de grabaciones
El caso no se limita a un solo audio. En menos de tres meses se difundieron al menos 10 grabaciones atribuidas a Cerimedo y distintas autoridades o actores políticos, aunque varias de ellas todavía no han sido peritadas oficialmente. Algunas muestran al exasesor conversando sobre seguridad, bloqueos y decisiones gubernamentales.
El vicepresidente Edmand Lara incluso planteó públicamente la hipótesis de que el propio Cerimedo podría estar filtrando grabaciones para presionar al Gobierno y obtener beneficios judiciales, aunque reconoció que se trata de una apreciación personal sin pruebas concluyentes.
Evo Morales, por su parte, exigió al Ministerio Público investigar el contenido de los audios y determinar si existió un plan irregular para capturarlo.
El caso coloca a Cerimedo en el centro de cuestionamientos sobre hasta dónde habría llegado su influencia dentro del poder político boliviano y si participó en decisiones que correspondían exclusivamente a autoridades estatales. La respuesta dependerá ahora de peritajes que establezcan si las grabaciones son auténticas, íntegras y jurídicamente utilizables.
Fotografía: Redes












