Un grupo de legisladores del ala progresista del Partido Demócrata presentó este martes una resolución con el objetivo de terminar con la influencia histórica de Estados Unidos en América Latina y el Caribe, conocida como la Doctrina Monroe. La iniciativa busca sustituir esa política de intervención por un enfoque de cooperación y respeto mutuo, al que llaman “Nuevo Buen Vecino”.
El documento señala que la Doctrina Monroe, creada en 1823 por el presidente James Monroe, permitió inicialmente a Estados Unidos protegerse de potencias europeas, pero con el tiempo fue interpretada como un pretexto para interferir en la soberanía de los países latinoamericanos. Según los legisladores, esta práctica se ha perpetuado hasta la actualidad, incluso en la administración de Donald Trump, que recientemente reafirmó la política de influencia estadounidense en la región.
La resolución, liderada por la representante Nydia Velázquez de Nueva York, enumera intervenciones militares y sanciones impuestas por Washington a los países vecinos y propone medidas como el fin del bloqueo a Cuba, revisar sanciones ejecutivas sin control del Congreso y crear una contraloría independiente en la OEA.
Velázquez y sus colegas, incluyendo a Delia Ramírez, Chuy García y Rashida Tlaib, argumentan que la doctrina Trump, apodada “Donroe” por críticos, representa un retorno peligroso al intervencionismo fallido. Los congresistas señalaron casos recientes, como la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, amenazas militares en México y Panamá, el indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández y aranceles a países que suministran petróleo a Cuba, como ejemplos del uso de la Doctrina Monroe para controlar recursos y gobiernos, más que para promover democracia.
La resolución también contempla la publicación de archivos históricos sobre la participación de Estados Unidos en golpes de Estado y dictaduras latinoamericanas, con testimonios de víctimas como Luz de las Nieves Ayress Moreno, sobreviviente de tortura sexual durante la dictadura de Pinochet en Chile, quien denunció que técnicas de represión fueron enseñadas en Estados Unidos.
Los legisladores además señalaron eventos culturales recientes, como el espectáculo de Bad Bunny en el Super Bowl, como inspiración para promover una política exterior basada en la unidad y la interconexión del continente americano, desde comunidades en Chicago hasta países como Guatemala, Puerto Rico, Haití, Argentina y Canadá.
Con esta resolución, los demócratas buscan romper con más de 200 años de intervenciones y establecer una política de respeto y cooperación en América Latina, sentando un precedente que podría redefinir las relaciones hemisféricas de Estados Unidos.
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