Un informe presentado ante el Congreso de Estados Unidos detalla que 42 aeronaves habrían sido dañadas o destruidas durante la guerra contra Irán, lo que ha reabierto el debate sobre los costos del conflicto y las vulnerabilidades operativas del despliegue militar estadounidense.
El documento fue elaborado con información del Pentágono y del United States Central Command, y atribuye los incidentes a distintos factores, incluidos combates, fallas operativas y daños colaterales durante la campaña militar iniciada el 28 de febrero.
El reporte incluye diversos tipos de aeronaves afectadas, entre ellas cazas F-15E, un F-35A, aviones A-10, tanqueros KC-135, un avión E-3 Sentry, además de helicópteros de rescate y drones de vigilancia y ataque.
Entre los casos documentados, se indica que un F-35 sufrió daños por fuego terrestre iraní, mientras que un A-10 se estrelló durante operaciones. También se reportaron afectaciones en aeronaves KC-135 durante ataques con misiles y drones contra instalaciones en Arabia Saudita.
El informe añade que dos aeronaves MC-130J fueron destruidas de forma intencional tras quedar inutilizadas durante operaciones de rescate dentro de territorio iraní, mientras que se registró la pérdida de 24 drones MQ-9 Reaper y un MQ-4C Triton.
En el plano económico, el documento advierte que los costos operativos de la guerra ya habrían alcanzado los 29 mil millones de dólares, de acuerdo con cifras del Pentágono. Sin embargo, legisladores estiman que la reposición de las aeronaves afectadas podría superar los 7 mil millones de dólares.
El reporte también advierte sobre limitaciones estructurales, al señalar que algunos sistemas, como el E-3 Sentry, podrían ser difíciles de reemplazar debido al cierre de líneas de producción, lo que plantea preocupaciones sobre la capacidad de mantenimiento de la flota.
Además del impacto financiero, el Congreso plantea la necesidad de evaluar si estas pérdidas reflejan fallas en la estrategia militar de EE. UU. o si evidencian una mayor capacidad de respuesta por parte de Irán en escenarios de alta intensidad.
Finalmente, el documento advierte que la capacidad industrial y logística de defensa estadounidense podría verse presionada para reponer los equipos perdidos sin afectar otras operaciones globales, en medio de un debate creciente sobre el costo de su política militar exterior.
Fotografía: Redes













