El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla afirmó que su gobierno no considera que Estados Unidos tenga argumentos para justificar una eventual acción militar contra Cuba, aunque reconoció que La Habana observa con atención el aumento de la presión procedente de Washington.
Durante una entrevista con NBC News en Nueva York, donde participa en actividades relacionadas con la Asamblea General de la ONU, el ministro aseguró que las autoridades cubanas toman con seriedad las advertencias estadounidenses, aunque descartó que espere una operación semejante a la realizada por Washington en Venezuela a principios de 2026.
Sus declaraciones se produjeron después de que CBS News revelara que la Reserva del Ejército estadounidense analiza la disponibilidad de unidades médicas, policiales, de ingeniería y logística que podrían apoyar al Comando Sur durante los próximos 90 a 120 días. Funcionarios consultados por el medio vincularon esa evaluación con planes de contingencia relacionados con Cuba. Sin embargo, el documento revisado no menciona directamente a la isla y no existe una orden de despliegue de tropas.
Rodríguez sostuvo además que Cuba no busca mantener una relación de enemistad con Estados Unidos y destacó los vínculos históricos y sociales entre las poblaciones de ambos países.
La Habana reconoce contactos diplomáticos con Washington
El canciller también confirmó que representantes cubanos y estadounidenses han mantenido episodios de diálogo diplomático, aunque evitó revelar quiénes participan directamente o cuáles han sido los asuntos discutidos. La existencia de contactos entre ambos gobiernos ya había sido reconocida anteriormente, incluso en medio del endurecimiento de las sanciones estadounidenses.
Rodríguez centró sus críticas en el embargo económico y las restricciones energéticas aplicadas por Washington, medidas que el gobierno cubano responsabiliza de profundizar las dificultades económicas y los apagones en la isla. Estados Unidos, por su parte, ha argumentado que sus sanciones buscan presionar al gobierno cubano por cuestiones políticas y de derechos humanos.
La tensión bilateral aumentó esta semana después de que el presidente Donald Trump reiterara ante la ONU su presión para impulsar cambios políticos en Cuba, mientras continúan los contactos diplomáticos entre ambas partes.
Fotografía: Redes












