El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó su apuesta por una política de seguridad centrada en la fuerza pública y el combate militar contra los grupos armados, al descartar nuevamente cualquier negociación con organizaciones que considere terroristas.
Durante la inauguración de la Reunión de Alcaldes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el mandatario afirmó que su Gobierno enfrentará al crimen mediante las instituciones de seguridad y las leyes, en contraste con la estrategia de diálogo impulsada durante la administración de Gustavo Petro.
“La paz verdadera se construye con la fuerza de las armas y las leyes de la República”, sostuvo De la Espriella ante representantes de gobiernos locales de América Latina y el Caribe.
El mandatario aseguró que cuenta con una fuerza pública fortalecida y con los recursos necesarios para enfrentar a las organizaciones armadas. La seguridad constituye una de las principales banderas de su Gobierno, iniciado el pasado 7 de agosto.
El fin de los diálogos de la “paz total”
De la Espriella también cuestionó abiertamente la estrategia de “paz total” impulsada por Petro, al acusar al Gobierno anterior de haber sido permisivo frente a grupos armados y de haber contribuido a normalizar la violencia.
El domingo pasado, el mandatario anunció el fin de las conversaciones con dos disidencias de las FARC y un grupo paramilitar que habían participado en procesos de negociación iniciados durante la administración anterior. Argumentó que esas organizaciones no mostraron voluntad para alcanzar acuerdos de paz.
La decisión marca un cambio de rumbo frente a la política de negociación con grupos armados que caracterizó al Gobierno de Petro. Aquella estrategia también enfrentó dificultades con organizaciones como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Estado Mayor Central, cuyos procesos terminaron suspendidos.
De la Espriella reportó además que, desde el inicio de su administración, las autoridades han detenido a 12 mil 575 personas, incautado 38.6 toneladas de estupefacientes y erradicado mil 89 hectáreas de cultivos de coca.
El anuncio ocurrió durante una reunión del BID que congrega a más de 50 alcaldes de América Latina y el Caribe para discutir cooperación, financiamiento e innovación urbana. En ese escenario, la postura de De la Espriella colocó nuevamente el debate sobre seguridad y negociación con grupos armados en el centro de la agenda política colombiana.
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