La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, acusó este jueves al Gobierno de Estados Unidos de cercar las posibilidades del país para vender su petróleo en los mercados internacionales, a través de un presunto “bloqueo naval” que, aseguró, precedió a la captura del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense.
Durante la presentación de la rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, Rodríguez afirmó que estas acciones buscan impedir que Venezuela mantenga “relaciones libres y comerciales con el mundo” para exportar su crudo. En su discurso, pidió un minuto de aplausos en honor a los “jóvenes héroes y heroínas” que, dijo, murieron combatiendo lo que calificó como una “agresión invasora” de Estados Unidos.
“Venezuela toda está amenazada. Si algún día me toca ir a Washington, lo haré de pie, con la bandera tricolor, no arrastrada”, expresó la mandataria interina, quien aseguró que, pese al bloqueo, existe un plan económico para este nuevo año.
Rodríguez señaló que en diciembre pasado Washington ordenó la confiscación de buques petroleros sancionados que entraran o salieran del país, una medida que —a su juicio— fue el paso previo a la captura de Maduro. Estas acciones, añadió, dejaron “una mancha” en las relaciones bilaterales entre Caracas y Washington, al acusar a Estados Unidos de “atacar, invadir y secuestrar” al mandatario venezolano.
La presidenta encargada presentó su informe de gestión ante los 285 diputados del Parlamento, acompañada por legisladores oficialistas y opositores, así como por autoridades del Consejo Nacional Electoral, el Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General, el alto mando militar y ministros del Gobierno chavista.
En paralelo a su discurso crítico, Rodríguez reiteró su disposición a avanzar en una agenda de cooperación con Estados Unidos. Recordó que recientemente sostuvo una llamada telefónica con el presidente estadounidense, Donald Trump, para abordar una posible agenda bilateral y el eventual restablecimiento de relaciones diplomáticas, rotas desde 2019.
Asimismo, la mandataria interina pidió al Parlamento aprobar reformas en la industria petrolera para atraer mayor inversión extranjera. Señaló que los ingresos por la venta de crudo se destinarían a la recuperación del sistema de salud pública, el desarrollo económico y proyectos de infraestructura, en un intento por marcar distancia con la política petrolera de administraciones anteriores.
Rodríguez asumió como jefa de Estado encargada el pasado 5 de enero por orden del Tribunal Supremo de Justicia, que le otorgó facultades presidenciales de manera interina para garantizar la continuidad administrativa del país. Mientras tanto, Nicolás Maduro permanece detenido en Estados Unidos, donde se ha declarado inocente de cargos relacionados con tráfico de drogas.

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