El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó al Gobierno de Estados Unidos de extender su política de restricciones económicas hacia los negocios privados de la isla, después de la entrada en vigor de nuevas disposiciones financieras impulsadas por Washington.
El mandatario cubano sostuvo que las medidas contradicen el argumento estadounidense de que las sanciones están dirigidas principalmente contra el Gobierno y empresas estatales. Según Díaz-Canel, las modificaciones también generan obstáculos para emprendedores privados y dificultan las transformaciones económicas promovidas por La Habana. Estas afirmaciones representan la posición del Gobierno cubano frente a las medidas estadounidenses.
El viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva Fraga también cuestionó el endurecimiento de las restricciones. El funcionario señaló que Washington había presentado anteriormente algunas flexibilizaciones como un mecanismo para respaldar al sector privado cubano, mientras que ahora elimina parte de esas facilidades. Un día antes, Pérez-Oliva había señalado a Reuters que las sanciones estadounidenses representan, desde la perspectiva de La Habana, uno de los principales obstáculos para las reformas económicas de Cuba.
Nuevas restricciones alcanzan operaciones financieras
Entre los cambios que entraron en vigor el 30 de septiembre, Estados Unidos volvió a restringir determinadas transacciones financieras relacionadas con Cuba y eliminó autorizaciones que beneficiaban a empresarios privados cubanos.
Las modificaciones impiden a bancos estadounidenses abrir o mantener ciertas cuentas para ciudadanos cubanos considerados empresarios independientes. Además, dejan sin autorización algunas operaciones financieras que comenzaban y terminaban fuera de Estados Unidos, pero transitaban por su sistema bancario.
Estas facilidades habían sido ampliadas en 2024 con el argumento de favorecer a pequeños negocios y trabajadores independientes de Cuba.
Díaz-Canel sostiene que las nuevas restricciones afectan directamente la capacidad del sector privado para operar y acceder a servicios financieros internacionales, mientras Washington mantiene su estrategia de presión económica sobre el Gobierno cubano.
Fotografía: Redes












