El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó este jueves que drones iraníes atacaron al portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln cuando se aproximaba al Golfo de Omán, a unos 340 kilómetros de las fronteras marítimas de Irán. Según el comunicado citado por la emisora estatal IRIB, el buque se retiró rápidamente de la zona tras el ataque, alejándose a más de mil kilómetros del golfo.
De acuerdo con el CGRI, la embarcación estadounidense buscaba establecer control militar en las aguas cercanas al estratégico Estrecho de Ormuz, un corredor clave para el comercio mundial de hidrocarburos. Teherán presentó la operación como una acción defensiva frente a la presencia militar estadounidense en la región.
La ofensiva ocurre en medio de la contraofensiva iraní tras los bombardeos coordinados por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, que dejaron —según autoridades iraníes— 1.230 personas asesinadas y más de 6.180 heridas. Entre las víctimas se encuentra el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, junto con familiares y altos mandos civiles y militares del país.
En este contexto, Irán anunció durante la madrugada una nueva oleada de misiles y drones contra posiciones israelíes y bases estadounidenses en la región, como parte de la llamada “Operación Verdadera Promesa”. El CGRI señaló que se trata de la decimonovena fase de bombardeos dentro de la actual escalada militar.
Un corredor energético estratégico
El Estrecho de Ormuz es uno de los puntos más sensibles para la economía global. En su punto más angosto mide apenas 33 kilómetros y conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico. Por esta ruta circulan diariamente alrededor de 20 millones de barriles de petróleo, lo que representa cerca de un tercio del comercio marítimo mundial de crudo.
Además del petróleo, por el estrecho también transita gas natural licuado de Catar y una parte importante del comercio global de fertilizantes, incluidos los envíos de urea iraní.
Los datos de dependencia energética muestran el peso geopolítico del corredor: Japón obtiene cerca del 72% de su petróleo por esta vía, Corea del Sur el 65%, mientras que India y China dependen en aproximadamente un 50%. En contraste, Estados Unidos depende apenas en un 2% de esta ruta.
Entre el 28 de febrero y el 3 de marzo, el tráfico de buques cisterna en la zona se redujo en un 90%, según datos de la firma analítica Kpler. La escalada militar también ha afectado el tráfico aéreo en la península arábiga y ha dejado miles de viajeros varados en varios países de la región, además de tensar aún más la navegación en el Golfo.
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Fotografía: Redes













