El gobierno de Estados Unidos anunció este viernes una recompensa de hasta 10 millones de dólares por información que permita ubicar al nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, así como a otros altos funcionarios del régimen iraní vinculados a la estructura militar y de seguridad del país.
La medida fue difundida por el Departamento de Estado de Estados Unidos a través del programa “Recompensas por la Justicia”, iniciativa que ofrece incentivos económicos a quienes proporcionen datos que faciliten la identificación o localización de dirigentes asociados a actividades consideradas terroristas por Washington.
Además de Jamenei —quien asumió el liderazgo tras la muerte de su padre, Alí Jamenei— la lista incluye a varios integrantes del círculo político y militar de Teherán. Entre ellos destacan el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani; el ministro de Inteligencia, Esmail Jatib; y el ministro del Interior, Eskandar Momeni.
También figuran el asesor militar del líder supremo, el general Yahya Rahim Safavi, y el subjefe de Estado Mayor de la oficina del líder supremo, Alí Asghar Heyazi. Washington añadió igualmente a cuatro personas cuya identidad no fue revelada públicamente, entre ellas un comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Según el comunicado oficial, estas figuras “dirigen y coordinan elementos del CGRI responsables de planificar y ejecutar acciones terroristas a nivel internacional”.

Presión en medio del conflicto
El anuncio ocurre en medio de la escalada de tensiones entre Washington, Teherán e Israel, en un contexto de enfrentamientos militares y crisis energética internacional.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, afirmó en conferencia de prensa que el liderazgo iraní se encuentra “seriamente debilitado” tras recientes operaciones militares de Estados Unidos. De acuerdo con el funcionario, Mojtaba Jamenei habría resultado herido durante uno de los ataques y actualmente se encontraría oculto.
“Los dirigentes iraníes están desesperados y escondidos”, sostuvo Hegseth, quien también cuestionó la autenticidad del último mensaje atribuido al líder iraní por haberse difundido únicamente en formato escrito.
En paralelo, el funcionario estadounidense se refirió a la situación en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético global.
Hegseth aseguró que Washington no permitirá que el tránsito marítimo en la zona se vea interrumpido, en momentos en que la guerra ha provocado un incremento en los precios internacionales del petróleo.
“Estados Unidos tiene un plan para garantizar que el flujo comercial continúe”, afirmó el secretario de Defensa, quien advirtió que su país podría destruir las capacidades militares de Irán si la tensión continúa escalando.

El papel de la Guardia Revolucionaria
El programa de recompensas también se enfoca en el liderazgo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), institución clave del aparato de seguridad iraní creada tras la revolución de 1979.
Washington acusa a esta organización de financiar, entrenar y coordinar a grupos armados en distintos países, así como de participar en ataques contra intereses estadounidenses. Por esa razón, en 2019 el gobierno estadounidense la designó formalmente como organización terrorista extranjera.
Con la nueva recompensa, la Casa Blanca busca obtener información que permita debilitar la cadena de mando del régimen iraní en medio del actual conflicto regional.
Fotos: X













