El Gobierno ruso evitó hacer comentarios públicos sobre el proyecto de acuerdo de paz de 20 puntos revelado por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, el cual actualmente se discute en el marco de negociaciones diplomáticas impulsadas con la mediación de Estados Unidos.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, optó por no profundizar en el contenido del documento, argumentando que ya había abordado el tema con anterioridad. En ese sentido, recordó que el enviado especial ruso, Kiril Dmítriev, informó directamente al presidente Vladímir Putin sobre sus contactos con representantes de la Administración estadounidense, por lo que la postura rusa ya es conocida por Washington.
Desde Moscú se insiste en que las condiciones fundamentales de Rusia no han cambiado, especialmente aquellas relacionadas con la seguridad a largo plazo, que el Kremlin considera amenazada por la expansión de la OTAN y por lo que define como violaciones a los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
La posición rusa sobre el conflicto
El presidente Vladímir Putin ha reiterado que cualquier acuerdo debe abordar las causas estructurales del conflicto, lo que incluye la exigencia de que Ucrania retire sus fuerzas militares de los territorios que Moscú considera incorporados a la Federación Rusa tras consultas populares en 2022, como Donetsk, Lugansk, Zaporozhie y Jersón, además del reconocimiento de Crimea y Sebastopol.
Asimismo, Rusia plantea que Ucrania adopte un estatus de neutralidad, junto con procesos de desmilitarización, desnuclearización y desnazificación, condiciones que Kiev rechaza abiertamente.
El plan de paz presentado por Zelenski
Por su parte, Zelenski dio a conocer por primera vez el contenido detallado del plan elaborado junto con Washington, el cual contempla 20 puntos que abarcan aspectos militares, territoriales, políticos y económicos.
Entre los elementos centrales, el mandatario ucraniano plantea la confirmación de la soberanía de Ucrania, un pacto de no agresión con Rusia supervisado por mecanismos internacionales y garantías de seguridad respaldadas por Estados Unidos, la OTAN y Europa, similares al Artículo 5 de la Alianza Atlántica.
El plan también propone que Ucrania mantenga un Ejército de 800.000 efectivos en tiempos de paz, conserve su estatus no nuclear, avance hacia su adhesión a la Unión Europea y acelere acuerdos comerciales estratégicos con Estados Unidos.
En el ámbito económico, Zelenski plantea la creación de fondos internacionales para la reconstrucción, con el objetivo de movilizar hasta 800.000 millones de dólares, así como un paquete de inversión global que se negociaría de manera paralela.
Territorios, el punto más complejo
Zelenski reconoció que el tema territorial sigue siendo el más delicado. De acuerdo con su explicación, una de las opciones sería congelar la actual línea del frente, mientras que otra implicaría la creación de una zona económica especial en áreas en disputa, particularmente en la región de Donetsk.
Esta zona estaría administrada por Ucrania, aunque sin presencia de sus tropas, y contaría con fuerzas internacionales de supervisión. Cualquier decisión de este tipo, subrayó el mandatario, debería ser validada mediante referéndum.
Alto el fuego y supervisión internacional
El plan contempla un intercambio total de prisioneros, el retorno de civiles y menores desplazados, así como la celebración de elecciones en Ucrania tras la firma del acuerdo. El cumplimiento del pacto estaría supervisado por un Consejo de Paz internacional, que entraría en funciones una vez acordado el texto final.
Zelenski expresó su expectativa de que Washington y Moscú sostengan nuevos contactos en las próximas horas, lo que podría marcar un punto clave en el rumbo de las negociaciones.
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