El más reciente acuerdo por 180 millones de dólares en Nueva Jersey vuelve a colocar en el centro del debate la crisis de abusos sexuales que enfrenta la Iglesia católica en Estados Unidos desde hace más de dos décadas.
La Diócesis de Camden, ubicada en Nueva Jersey y en la zona metropolitana cercana a Filadelfia, aceptó destinar 180 millones de dólares para compensar a víctimas de abusos cometidos por miembros del clero hace más de 20 años. El convenio aún requiere la validación de un tribunal de quiebras, ya que la diócesis recurrió a este mecanismo legal en medio de una ola de demandas.
Durante años, la diócesis resistió una investigación impulsada por un jurado estatal; sin embargo, el año pasado cambió de postura y permitió avanzar el proceso. La declaración de bancarrota, como ha ocurrido en otras jurisdicciones eclesiásticas, fue presentada tras la ampliación de los plazos legales para denunciar abusos sexuales infantiles, lo que detonó nuevas reclamaciones.
Los acuerdos más costosos en el país
El caso de Camden se suma a una larga lista de indemnizaciones millonarias que han marcado la crisis eclesiástica en Estados Unidos.
En 2024, la Arquidiócesis de Los Ángeles acordó pagar 880 millones de dólares a más de mil víctimas, cifra que elevó su desembolso histórico a más de 1.500 millones de dólares, tras acuerdos previos.
Por su parte, la Arquidiócesis de Nueva Orleans pactó un pago de al menos 230 millones de dólares a cientos de sobrevivientes. Ese convenio fue resultado de años de negociaciones y contempló nuevas medidas para prevenir abusos. La arquidiócesis también se declaró en quiebra en 2020 para gestionar más de 500 reclamaciones acumuladas.
En la costa oeste, la Diócesis Católica Romana de San Diego pagó 198 millones de dólares en 2007 para resolver más de 140 casos. Posteriormente, enfrentó otras 400 demandas tras cambios legislativos en California que eliminaron límites temporales para denunciar abusos sexuales infantiles, lo que derivó en una nueva declaración de bancarrota en 2024.
En el noroeste del país, la Provincia de Oregon de la Compañía de Jesús acordó en 2011 un pago de 166 millones de dólares a más de 450 víctimas indígenas que sufrieron abusos en escuelas administradas por la orden. Además, resolvió otros casos en Alaska con una compensación adicional de 50 millones.
La Arquidiócesis Católica Romana de Boston protagonizó uno de los escándalos más emblemáticos en 2003, cuando destinó 85 millones de dólares para resolver más de 500 demandas. Las revelaciones en Boston detonaron investigaciones periodísticas a nivel nacional e internacional sobre abusos sistemáticos y presuntos encubrimientos.
Otras diócesis también han enfrentado pagos significativos:
- La Diócesis de Covington desembolsó más de 81 millones de dólares a más de 200 víctimas.
- La Arquidiócesis de Filadelfia ha pagado más de 78 millones de dólares en cientos de reclamaciones.
- La Diócesis Católica de Wilmington acordó 77 millones de dólares para aproximadamente 150 víctimas.
- La Diócesis de Oakland pagó 56 millones y posteriormente se declaró en quiebra tras nuevas demandas.
- La Arquidiócesis de Portland fue pionera en declararse en bancarrota en 2004 y terminó pagando casi 90 millones de dólares en compensaciones y honorarios legales.
Una crisis que supera los miles de millones
En conjunto, los acuerdos alcanzados por distintas diócesis reflejan una crisis estructural que ha costado miles de millones de dólares a la Iglesia católica en Estados Unidos, además de profundos cuestionamientos sobre responsabilidad institucional, transparencia y mecanismos de prevención.
La flexibilización de los plazos de prescripción en varios estados ha permitido que víctimas de hechos ocurridos décadas atrás puedan presentar demandas, reabriendo expedientes y obligando a nuevas negociaciones.
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