El Gobierno de Israel reconoció que no contempla una retirada total de la Franja de Gaza, dejando claro que mantendrá presencia militar en el enclave incluso después de que finalicen las operaciones actuales.
Durante un acto oficial en el asentamiento de Beit El, en Cisjordania ocupada, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, explicó que el país planea establecer posiciones militares permanentes en el norte de Gaza, las cuales sustituirían a los asentamientos israelíes desmantelados en el pasado. Según su postura, estas decisiones se ejecutarán cuando el Ejecutivo lo considere estratégico, pese a las críticas internas.
Katz defendió que las objeciones sociales o políticas no modificarán los planes del Gobierno, subrayando que las decisiones se toman desde el poder y no desde la protesta civil.
El plan de paz y sus obstáculos
La segunda fase del acuerdo de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump contempla la retirada total de las tropas israelíes, además del desarme de las milicias palestinas, la reconstrucción del territorio y la instauración de un Gobierno de transición en Gaza.
No obstante, Israel ha señalado que uno de los principales impedimentos es la falta de entrega del cuerpo del último rehén israelí retenido por Hamás, lo que, según el Ejecutivo, bloquea el avance del acuerdo.
La primera etapa del pacto, vigente desde el 10 de octubre, incluía el cese de hostilidades, el intercambio de rehenes y prisioneros, y el acceso de ayuda humanitaria a Gaza. Sin embargo, los ataques israelíes no se han detenido por completo, con drones vigilando de forma constante y fuego dirigido contra personas consideradas una amenaza por las fuerzas israelíes.
Crisis humanitaria en aumento
El número de víctimas en la Franja de Gaza supera ya las 70.000 personas fallecidas, mientras que más de 171.000 han resultado heridas desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023, de acuerdo con cifras del Ministerio de Sanidad gazatí.
La actual ofensiva comenzó tras el ataque de Hamás en territorio israelí, donde murieron más de 1.200 personas, desencadenando una escalada militar que ha devastado amplias zonas del enclave palestino.
Polémica interna en Israel
Durante el mismo evento, Katz también se refirió al cierre de la emisora militar ‘Galei Tzahal’, una decisión adoptada por el Gobierno bajo el argumento de que la estación había adquirido una línea política incompatible con su carácter militar.
El ministro detalló que los soldados asignados a la emisora serán reubicados en tareas de combate o apoyo, justificando la medida por la falta de personal en el Ejército. Esta decisión ha provocado críticas tanto dentro de las Fuerzas Armadas como entre sectores de la oposición política.
Foto: Redes













