Ante la creciente tensión en el Golfo Pérsico, Japón anunció un cambio en su política de abastecimiento energético al explorar nuevas fuentes de petróleo en América del Sur, Asia Central y Canadá. La primera ministra, Sanae Takaichi, informó que su gobierno busca reducir riesgos derivados de conflictos geopolíticos que amenazan rutas clave de suministro.
Durante una comparecencia ante el Senado, la mandataria explicó que el Ministerio de Economía, en coordinación con empresas del sector automotriz, desarrolla estrategias para garantizar el acceso a crudo desde regiones con mayor capacidad productiva. “Se elaboraban medidas para conseguir suministros (…) desde Asia Central, América del Sur, Canadá y Singapur”, declaró. El objetivo es disminuir la dependencia de zonas en conflicto y asegurar la estabilidad energética.
Actualmente, Japón importa cerca del 94% de su petróleo desde Medio Oriente, gran parte a través del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica que hoy enfrenta bloqueos derivados de la escalada bélica. Esta dependencia evidencia la fragilidad de economías sujetas a rutas energéticas en disputa.
Frente al riesgo de desabasto, el gobierno japonés activó sus reservas estratégicas, liberando 80 millones de barriles de crudo, suficientes para cubrir 45 días de consumo interno. La medida busca contener los efectos inmediatos mientras se consolidan nuevas alternativas de suministro.
La crisis se agrava por la postura de Estados Unidos. El presidente Donald Trump lanzó un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el paso marítimo, advirtiendo que “atacará y destruirá sus centrales eléctricas” en caso de negativa. Las amenazas elevan el riesgo de una confrontación directa con impacto global.
Desde Teherán, el portavoz militar Ebrahim Zolfaghari respondió que Irán cerrará completamente el estrecho si se concreta una agresión estadounidense, lo que profundizaría la crisis energética internacional.
La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán —con enfrentamientos constantes desde finales de febrero— ha puesto al borde del colapso una de las rutas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos. Este escenario no solo acelera la diversificación energética de países como Japón, sino que también reabre el debate sobre la dependencia estructural de combustibles fósiles en un contexto de inestabilidad geopolítica.
También puedes leer: Irán confirma ataque de EE.UU. e Israel contra planta nuclear en Natanz; Teherán responde.
Fotografía: Redes













