Murió Jesse Jackson, referente histórico de los derechos civiles en Estados Unidos

Promovió alianzas entre comunidades negras, latinas, asiáticas e indígenas

Jesse Jackson, uno de los líderes más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos y figura clave en la política afroestadounidense contemporánea, falleció a los 84 años, confirmó su familia este martes.

El reverendo, cercano colaborador de Martin Luther King Jr. durante la década de 1960, murió en Chicago acompañado de sus seres queridos. Sus familiares informaron que próximamente se realizará un homenaje público para honrar su trayectoria y legado.

A lo largo de más de cinco décadas, Jackson se consolidó como una de las voces más firmes en la defensa de la justicia racial, la igualdad política y los derechos humanos, trascendiendo el ámbito religioso para convertirse en actor central del debate público estadounidense. Su entorno destacó que dedicó su vida a representar a los sectores marginados y a impulsar transformaciones estructurales en favor de las comunidades históricamente excluidas.

En la década de los ochenta, rompió barreras al contender en dos ocasiones por la nominación presidencial del Partido Demócrata, convirtiéndose, hasta la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, en el afroestadounidense con mayor proyección en una campaña presidencial. Aunque no obtuvo la candidatura, sus campañas modificaron la dinámica interna del partido al ampliar la participación de minorías y promover un sistema más proporcional en la asignación de delegados.

Además de su activismo electoral, fundó organizaciones decisivas en la articulación de movimientos sociales, entre ellas PUSH y posteriormente la Coalición Rainbow, que más tarde se integrarían en la Rainbow PUSH Coalition. Desde ahí impulsó alianzas entre comunidades afroamericanas, latinas, asiáticas, indígenas y personas LGBTQ, buscando fortalecer la representación política y la justicia económica.

Jackson también desempeñó labores diplomáticas y de mediación internacional. Durante la administración de Bill Clinton fue designado enviado especial a África, y participó en gestiones para la liberación de ciudadanos estadounidenses detenidos en distintos países.

En años recientes enfrentó complicaciones de salud. En 2017 hizo público que padecía Parkinson y posteriormente fue hospitalizado por afecciones relacionadas con enfermedades neurodegenerativas. En 2023 anunció que dejaría la presidencia de la organización que fundó, marcando el cierre de una etapa activa en el liderazgo institucional.

Diversas figuras políticas reaccionaron a su fallecimiento. El expresidente Donald Trump reconoció su carácter influyente dentro de la vida pública estadounidense. Por su parte, el reverendo Al Sharpton destacó su peso moral dentro del país y subrayó que su legado trasciende generaciones.

Con su muerte, Estados Unidos pierde a uno de los arquitectos contemporáneos de la lucha por los derechos civiles, un dirigente que amplió el horizonte político de las minorías y dejó una huella profunda en la historia democrática del país.

Foto: Redes

Recuerda suscribirte a nuestro boletín

📲 https://bit.ly/3tgVlS0
💬 https://t.me/ciudadanomx