La difusión de audios atribuidos al consultor Fernando Cerimedo reavivó la controversia sobre La Derecha Diario, su relación con Javier Negre y los señalamientos sobre intentos de incidir en la conversación política de México.
Las grabaciones, entregadas por la abogada boliviana Nadia Beller a las autoridades y difundidas por medios, contienen conversaciones en las que Cerimedo explica por qué decidió desprenderse de su participación en el portal. Según los reportes, habría mencionado conflictos patrimoniales derivados de su separación de Natalia Basil y el costo político de continuar vinculado con el proyecto.
En los audios, Cerimedo habría explicado que optó por vender su parte de La Derecha Diario para evitar que su participación accionaria complicara el proceso patrimonial con su expareja y reducir los problemas derivados de seguir asociado al medio. También habría señalado que el portal le generaba pocos ingresos frente al costo político que, según él, implicaba conservar sus acciones.
En uno de los intercambios, Cerimedo lanzó una descalificación directa contra Negre: “Es un mercenario de verdad, peor que yo”. Habría explicado a Beller que Claudia Sheinbaum lo señalaba como organizador de campañas digitales en su contra debido a su vínculo con La Derecha Diario.
Según lo difundido, Beller le habría respondido que Cerimedo terminaba cargando con las consecuencias de contenidos publicados por Negre, mientras el consultor se quejaba de los problemas políticos que esa relación le ocasionaba.
Beller entregó además a la Fiscalía boliviana mensajes, audios y otras comunicaciones que, según su denuncia, formarían parte de las investigaciones contra Cerimedo.
Sheinbaum pide investigar posible influencia en México
La presidenta Claudia Sheinbaum retomó el caso y consideró necesario investigar si Cerimedo, Negre y plataformas vinculadas con La Derecha Diario buscaron influir en la opinión mexicana mediante campañas en redes sociales.
Sheinbaum ha sostenido que estas estrategias utilizan recursos económicos para amplificar contenidos, desinformación y ataques contra figuras políticas, generando una percepción artificial de respaldo o rechazo.
La mandataria planteó que el Congreso podría revisar el alcance de estas operaciones y establecer si existieron mecanismos de intervención desde el extranjero.
Hasta ahora, no se ha acreditado judicialmente que las operaciones señaladas hayan alterado procesos electorales mexicanos.
Fotografía: Redes












