La confrontación en el sur de Líbano se intensifica con una serie de operaciones selectivas con drones por parte de la resistencia, en respuesta a lo que denuncia como violaciones reiteradas del alto el fuego por parte de Israel y ataques contra población civil.
En las últimas horas, las acciones se concentraron en la localidad de Taybeh, donde la resistencia lanzó drones contra concentraciones de tropas y unidades blindadas, provocando bajas confirmadas. Posteriormente, se reportaron ataques contra fuerzas de evacuación y posiciones de artillería en Bayyada, lo que evidencia una estrategia coordinada que no solo busca daños directos, sino desarticular la logística militar enemiga.
Medios israelíes confirmaron el impacto de estas operaciones. Según la radio del ejército, un soldado murió y varios resultaron heridos tras un ataque con drones contra un tanque de la Brigada Golani. La emisora detalló que los ataques también alcanzaron a equipos de rescate, comprometiendo incluso operaciones aéreas de evacuación.
Este patrón de ofensiva sugiere una táctica de “guerra de desgaste”, en la que el terreno del sur libanés se convierte en un espacio hostil y costoso para las fuerzas de ocupación. La combinación de ataques a objetivos militares y de apoyo refleja una intención de paralizar el sistema operativo integral del ejército israelí, más allá de infligir bajas inmediatas.
Por su parte, el gobierno israelí ha recurrido a advertencias de evacuación hacia comunidades del sur, en lo que se interpreta como una estrategia de contención mediática. Sin embargo, estas medidas no han logrado frenar la intensidad de las operaciones, mientras crecen las dudas internas sobre la capacidad de sostener un conflicto prolongado de baja intensidad y alto costo.
Desde el interior de Israel, también emergen críticas. El diario Yedioth Ahronoth citó a una fuente de seguridad que reconoció: “Está claro que Hezbolá no izará la bandera blanca de la rendición”. A su vez, residentes del norte denunciaron el abandono gubernamental. Nisan Ze’evi, de Kfar Giladi, afirmó: “Intentan venderle al pueblo de Israel una realidad distinta a la que se vive aquí”.
En paralelo, el impacto psicológico del conflicto comienza a reflejarse dentro del propio ejército. De acuerdo con el diario Haaretz, se ha registrado un aumento significativo de suicidios entre soldados, en un contexto de debilitamiento del apoyo en salud mental. Expertos señalan fallas estructurales, como la reducción de personal especializado y la cancelación de tratamientos para reservistas.
También puedes leer: Israel lanza bombardeos en Líbano provocando muertes y desplazamientos pese al alto el fuego.
Fotografía: Redes













