El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, exigió la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés y condenó los ataques contra la misión de paz desplegada en la región. Durante una sesión del Consejo de Seguridad, subrayó que cualquier amenaza a los cascos azules debe investigarse y sancionarse sin excepciones.
Nebenzia denunció que Israel “no muestra respeto alguno por la autoridad” de la misión internacional, al señalar que los efectivos de paz han sido objeto de ataques directos, incluso con fuego de tanques. “Los responsables deben ser castigados independientemente de su estatus”, afirmó, insistiendo en la necesidad de mecanismos de rendición de cuentas.
El diplomático ruso llamó a las partes a respetar el alto el fuego y cumplir la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que establece, entre otros puntos, la retirada de fuerzas israelíes del sur del Líbano. Advirtió que sin este cumplimiento, cualquier acuerdo de paz será inestable y vulnerable a nuevas rupturas.
La misión de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), creada tras la invasión israelí de 1978, mantiene cerca de 7,500 efectivos de 47 países. Su mandato, renovado periódicamente, busca contener la escalada en la frontera y proteger a la población civil.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenó reanudar los ataques en territorio libanés, argumentando una supuesta violación del alto el fuego por parte de Hezbolá. La reanudación de hostilidades ha intensificado la crisis humanitaria, con miles de víctimas reportadas por autoridades libanesas.
Actualmente, Israel mantiene una franja ocupada de entre 5 y 10 kilómetros en el sur del Líbano, donde ha restringido el acceso de la población local. La continuidad de esta ocupación es señalada como un obstáculo central para una solución política duradera en la región.
Fotografía: Redes













