El Senado de Estados Unidos aprobó una resolución que exige al presidente Donald Trump poner fin a la guerra contra Irán o solicitar autorización del Congreso para continuar con las operaciones militares, en una decisión que representa un revés político para la Casa Blanca.
La medida recibió 50 votos a favor y 48 en contra, con lo que la Cámara Alta respaldó una resolución similar que la Cámara de Representantes aprobó a principios de junio. Aunque el documento no tiene fuerza de ley, el resultado refleja el creciente rechazo dentro del Congreso hacia un conflicto que se acerca a los cuatro meses de duración.
La guerra entre Estados Unidos e Irán comenzó el pasado 28 de febrero y, desde entonces, ha generado preocupación entre legisladores de ambos partidos por sus implicaciones económicas, políticas y de seguridad.
Además del respaldo demócrata, la resolución sumó el apoyo de cuatro senadores republicanos, lo que evidenció diferencias dentro del propio partido de Trump en torno a la estrategia militar de Washington en Oriente Medio.
Republicanos se suman al rechazo del conflicto
Los senadores republicanos Rand Paul, Lisa Murkowski, Susan Collins y Bill Cassidy votaron junto con los demócratas para respaldar la resolución. En contraste, el senador demócrata John Fetterman fue el único integrante de su bancada que rechazó la propuesta.
La votación ocurrió un día antes de que Trump sostenga un encuentro con legisladores republicanos en el Capitolio, en medio de crecientes cuestionamientos sobre el rumbo del conflicto y sus efectos en la economía estadounidense.
En los últimos días, varios republicanos expresaron dudas sobre el memorando de alto el fuego promovido por la administración federal y el plazo de 60 días establecido para negociar un eventual acuerdo de paz con Irán.
Congreso marca una postura histórica
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, defendió la resolución al advertir sobre las consecuencias que implica prolongar las hostilidades.
“Cada segundo que esta guerra continúe, el costo para el pueblo estadounidense aumenta”, afirmó el legislador.
La votación también marcó un precedente en la política estadounidense. Se trata de la primera ocasión, desde la aprobación de la Resolución sobre los Poderes de Guerra de 1973, en que ambas cámaras del Congreso respaldan una resolución conjunta para instar al presidente a poner fin a un conflicto militar.
Aunque la medida no obliga legalmente a Trump a modificar su estrategia, el resultado envía una señal política clara sobre el desgaste que enfrenta la guerra dentro del Congreso y entre sectores de la opinión pública estadounidense.
Fotografía: Redes












