El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a recurrir a un discurso despectivo sobre México al asegurar que el país no tiene productos indispensables para la economía estadounidense más allá de “tamales picantes, tomates y un par de cosas”, mientras amenazaba con suspender relaciones comerciales con países frente a los que Washington mantiene déficits.
Desde el Despacho Oval, Trump afirmó que Estados Unidos podría dejar de comerciar con México mediante “una sola firma” y sostuvo que su país no perdería nada con esa decisión. También situó en alrededor de 195 mil millones de dólares el déficit comercial estadounidense con su vecino del sur.
La cifra se aproxima al déficit estadounidense de 197 mil millones de dólares en comercio de bienes durante 2025, aunque ese dato no refleja por sí solo la dimensión de la relación económica entre ambas naciones. Ese mismo año, el comercio bilateral de bienes y servicios alcanzó aproximadamente 964 mil millones de dólares.
Datos contradicen minimización del comercio bilateral
De acuerdo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, México se mantiene entre sus dos principales socios comerciales y existe una amplia integración en sectores como automotriz, electrónica, dispositivos médicos y textiles. En 2025, además, México representó el mayor mercado para las exportaciones estadounidenses de bienes.
Las exportaciones mexicanas tampoco se limitan al sector agrícola. Estados Unidos importa desde México vehículos, maquinaria, equipo eléctrico y dispositivos médicos, además de productos agroalimentarios. A su vez, empresas mexicanas adquieren maquinaria, vehículos, energéticos, plásticos y productos agrícolas estadounidenses.
Pese a minimizar esta interdependencia, Trump descartó romper por ahora el vínculo comercial y destacó su relación con la presidenta Claudia Sheinbaum. “Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho”, expresó.
México mantiene negociación frente a aranceles de EU
Las declaraciones ocurren mientras el Gobierno mexicano mantiene conversaciones con Washington para mejorar las condiciones arancelarias aplicadas a sectores estratégicos como automóviles, acero y aluminio.
Esta misma semana, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostuvo reuniones con autoridades estadounidenses para abordar esas medidas dentro de las negociaciones relacionadas con el T-MEC.
Así, mientras Trump vuelve a minimizar públicamente lo que México aporta a su economía, los propios datos comerciales estadounidenses muestran una relación productiva profundamente integrada y de cientos de miles de millones de dólares anuales.
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