El gobierno de Colombia prepara un paquete de medidas económicas para atender la emergencia provocada por el terremoto que golpeó al país y que, de acuerdo con el más reciente balance oficial citado por el presidente Abelardo de la Espriella, deja 289 personas fallecidas, 4 mil 187 heridas y 143 desaparecidas.
Durante su primera alocución presidencial desde que asumió el cargo el pasado 7 de agosto, De la Espriella anunció que su administración decretará un Estado de Emergencia Económica, mecanismo contemplado por la Constitución colombiana para adoptar medidas extraordinarias frente a situaciones de desastre.
El mandatario reconoció la gravedad de la situación y anticipó que la población enfrentará un periodo de ajustes. “Se vienen tiempos muy difíciles. Habrá que hacer sacrificios”, afirmó durante el mensaje transmitido por televisión y redes sociales.
La emergencia también representa un fuerte golpe a la infraestructura. Según las cifras presentadas por el gobierno, 128 mil viviendas resultaron destruidas, mientras 185 centros de salud y 2 mil 238 establecimientos educativos colapsaron.
Reconstrucción y recursos para las zonas afectadas
De la Espriella informó que el Banco Mundial procesa un crédito por 200 millones de dólares, recursos que, según explicó, servirán para comenzar la reconstrucción de los 450 municipios afectados en 15 departamentos.
El presidente también estimó que las pérdidas económicas podrían alcanzar los 30 billones de pesos colombianos, alrededor de 12 mil millones de dólares, aunque aclaró que se trata de una estimación preliminar.
Ante la magnitud de los daños, el gobierno anunció además un programa de vivienda para las familias que perdieron sus hogares. De la Espriella aseguró que instruyó al Ministerio de Vivienda para poner en marcha el denominado “Plan Milagro de Vivienda”, con el objetivo de garantizar una casa a quienes quedaron sin patrimonio.
La respuesta oficial ocurre mientras crecen las necesidades de miles de damnificados y persisten cuestionamientos sobre la actuación de integrantes del nuevo gabinete. Entre ellos destaca la polémica en torno al ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, quien recibió críticas luego de que circularan imágenes suyas en una zona de playa durante la emergencia.
El terremoto representa la primera gran crisis del gobierno de De la Espriella, apenas días después de su llegada a la Presidencia, y coloca la reconstrucción, el financiamiento público y la atención de las comunidades afectadas entre los principales desafíos de su administración.
Fotografía: Redes












