El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su país logró un acuerdo que le permitirá un acceso militar amplio y permanente a Groenlandia, al considerar que se trata de un asunto clave para la seguridad nacional e internacional de Washington.
Durante su regreso del Foro Económico Mundial en Davos, el mandatario explicó que este entendimiento permitiría a Estados Unidos instalar infraestructura militar y estratégica en la isla ártica según sus propias necesidades, argumentando que el pacto responde a intereses de largo plazo y cuenta con el respaldo de aliados occidentales.
Trump sostuvo que el acuerdo tendría carácter indefinido y que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) participará en su implementación, lo que, a su juicio, refuerza la legitimidad del arreglo. Añadió que los costos para Washington serían limitados y estarían concentrados en la construcción de sistemas defensivos, como la llamada “Cúpula Dorada”.
Desde la Casa Blanca, se respaldó el optimismo del mandatario. Funcionarios estadounidenses señalaron que el acuerdo marco permitiría cumplir todos los objetivos estratégicos de Estados Unidos en Groenlandia de manera permanente, tras semanas de tensiones diplomáticas marcadas por declaraciones controvertidas del propio Trump.
No obstante, el gobierno de Groenlandia y Dinamarca rechazaron cualquier interpretación que ponga en duda su soberanía. El primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, afirmó que solo su territorio y el gobierno danés tienen autoridad para cerrar acuerdos sobre la isla y reconoció no conocer los detalles del entendimiento anunciado por Washington.
En la misma línea, Dinamarca reiteró que la soberanía y la integridad territorial son innegociables, estableciendo límites claros a cualquier discusión con Estados Unidos. Nielsen subrayó que el respeto al derecho internacional constituye una línea roja que no permitirá cruces.
Mientras tanto, habitantes de Groenlandia expresaron su inconformidad por no haber sido incluidos en las conversaciones, en medio de un debate internacional creciente sobre el papel estratégico del Ártico.
La OTAN, por su parte, manifestó preocupación por el aumento de la cooperación militar entre Rusia y China en la región ártica, aunque Pekín negó representar una amenaza. En Europa, el presidente francés Emmanuel Macron celebró lo que consideró una moderación del discurso de Trump y afirmó que el bloque europeo mantiene una postura firme frente a presiones estadounidenses.
En paralelo, Trump confirmó planes para incrementar el presupuesto militar estadounidense hasta 1.5 billones de dólares en 2027, además de presionar a países aliados, como España, para elevar su gasto en defensa.
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