El Gobierno del presidente Donald Trump sufrió un nuevo revés judicial este viernes 30 de octubre, luego de que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito rechazara su intento de obligar a California a separar aproximadamente 20 mil votos por correo, bajo el argumento de que podrían corresponder a personas sin ciudadanía estadounidense.
La resolución representa otro obstáculo para la administración republicana, que busca intervenir en el proceso de verificación de electores a pocos días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Por dos votos contra uno, los magistrados desestimaron la solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia, que pretendía suspender una decisión previa del juez federal David Carter, quien había rechazado la separación de las papeletas.
El conflicto comenzó cuando autoridades federales elaboraron una lista de más de 20 mil personas registradas para votar cuya ciudadanía consideraban dudosa. Con esa información, el Gobierno estadounidense exigió que California verificara sus datos antes de contabilizar los sufragios correspondientes.
Sin embargo, las autoridades californianas cuestionaron la confiabilidad de la información, al advertir que la lista podría incluir ciudadanos con pleno derecho a participar en las elecciones.
Tribunal defiende la autonomía electoral de California
El juez David Carter consideró que la medida solicitada por Washington podía afectar los derechos de miles de votantes y alterar un proceso electoral que ya se encuentra en marcha.
Además, explicó que la Constitución estadounidense reconoce a los estados facultades para organizar sus elecciones, por lo que el Gobierno federal no puede imponer modificaciones extraordinarias sin una justificación legal suficiente.
El tribunal de apelaciones mantuvo esa línea de razonamiento y señaló que cualquier cambio general en los procedimientos electorales debería plantearse ante el Congreso.
La controversia también presenta dificultades prácticas. California explicó que, una vez procesadas las papeletas, los votos se separan de los sobres que contienen los datos personales de los electores para garantizar el secreto del sufragio.
Intentar identificar y retirar miles de boletas en esta etapa podría provocar retrasos, errores y la exclusión de votos legítimos, según las autoridades estatales.
Ante las acciones de la administración Trump, el gobernador Gavin Newsom anunció medidas de vigilancia y asesoría jurídica para proteger el proceso electoral, en medio de las tensiones con Washington.
Aunque el Gobierno federal sostiene que busca impedir la participación de personas que no cumplen los requisitos legales, no ha demostrado que los 20 mil registros cuestionados correspondan efectivamente a votos ilegales.
La disputa judicial continúa abierta mientras California mantiene sus procedimientos electorales y se aproxima la jornada del 3 de noviembre.
Fotografía: Redes












