Los incendios forestales que afectan a España y Francia continúan fuera de control y han obligado a evacuar o confinar a más de 280 mil personas, mientras las autoridades mantienen desplegados miles de elementos de emergencia para intentar contener el avance de las llamas. La emergencia ya dejó una persona fallecida en la Comunidad Valenciana y miles de hectáreas devastadas en ambos países.
En España, la situación más crítica se concentra en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, donde cerca de 88 mil personas han tenido que abandonar sus hogares o permanecer confinadas por el riesgo que representan los incendios. El Gobierno de Pedro Sánchez declaró la emergencia nacional y solicitó apoyo internacional ante la insuficiencia de medios aéreos para combatir el fuego.
Los reportes oficiales indican que el incendio ha consumido alrededor de 42 mil hectáreas y continúa avanzando impulsado por las altas temperaturas, los fuertes vientos y la vegetación seca. El presidente español afirmó que la disminución de la temperatura y el cambio en la dirección del viento podrían favorecer las labores de control, además de reiterar el llamado a impulsar un pacto de Estado frente a la emergencia climática.
España recibe apoyo de varios países europeos para enfrentar la emergencia. La Unión Europea envió hidroaviones, mientras que Portugal, Italia, Grecia y Turquía colaboran con bomberos, aeronaves y equipos especializados para reforzar las tareas de combate al fuego.
En medio de la contingencia también surgieron cuestionamientos sobre la prevención de incendios, luego de que brigadistas forestales denunciaran recortes de personal y recursos destinados a labores preventivas durante los últimos meses.
Además del incendio que afecta Madrid y Ávila, otros focos permanecen activos en Cataluña, Granada y Valencia. En Manises se confirmó la muerte de una persona y cinco más resultaron lesionadas por quemaduras e inhalación de humo.
La crisis también golpea al suroeste de Francia, donde más de 190 mil personas fueron evacuadas en los departamentos de Gironda y Las Landas. Las llamas amenazan zonas cercanas a Burdeos, han destruido al menos un centenar de edificios y consumido más de 32 mil hectáreas.
El gobierno francés anunció el despliegue de mil 500 militares para reforzar las evacuaciones, proteger viviendas abandonadas y respaldar a los equipos de emergencia que continúan trabajando para contener uno de los episodios de incendios más severos registrados en la región.

Fotos: X












