La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso una multa de 200 mil 257 pesos al Ayuntamiento de Huehuetla y ordenó la clausura total y definitiva del relleno sanitario ubicado en la localidad de San Juan Ozelonacaxtla, tras acreditar incumplimientos ambientales que ponen en riesgo el suelo, el agua y la salud de la población.
De acuerdo con la resolución sancionatoria emitida el 10 de diciembre de 2025 y notificada oficialmente al municipio el 5 de enero de 2026, el sitio de disposición final de residuos operaba sin contar con la autorización en materia de impacto ambiental, a pesar de encontrarse en una zona de vocación preferentemente forestal.
Tras una visita de inspección realizada en marzo de 2025, la autoridad federal determinó que el relleno sanitario funcionaba al margen de la normatividad ambiental y violaba de manera sistemática la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003, que regula la selección, construcción y operación de sitios de disposición final de residuos sólidos urbanos.
Entre las principales irregularidades detectadas se encuentran la ausencia de estudios topográficos, geotécnicos, geológicos e hidrogeológicos, así como la falta de programas de monitoreo de lixiviados, biogás y acuíferos, indispensables para prevenir la contaminación del suelo y de los mantos de agua superficiales y subterráneos, y para garantizar la estabilidad del sitio.
Presión social y colapso ambiental
La resolución de Profepa se dio en un contexto de creciente inconformidad social. Una semana antes de la notificación oficial, habitantes de San Juan Ozelonacaxtla instalaron un plantón para impedir el acceso de camiones recolectores, al denunciar que el basurero se encontraba rebasado y en estado de saturación crítica, pese a que su vida útil concluyó formalmente en 2025.
Testimonios integrados al expediente señalan derrames constantes de lixiviados que han comenzado a afectar parcelas agrícolas, caminos y cuerpos de agua, además de la falta de control sobre el tipo y volumen de residuos recibidos. “La estabilidad de las celdas está comprometida”, advirtieron representantes comunitarios durante la inspección.
La Profepa informó que durante el procedimiento administrativo participaron diversas dependencias federales y estatales, mediante reuniones informativas y asambleas comunitarias, en atención a las demandas de la población.
Hacia un cierre definitivo
Además de la sanción económica, la dependencia federal ordenó al Ayuntamiento de Huehuetla cumplir con un cronograma de acciones para el cierre seguro y definitivo del relleno sanitario, conforme a los protocolos técnicos establecidos para mitigar el daño ambiental acumulado.
La noche del 8 de enero, habitantes de la comunidad totonaca de Ozelonacaxtla acordaron levantar el plantón tras una asamblea comunitaria convocada por la alcaldesa Georgina Paulino Díaz, con la presencia de Hebert Enrique Vaquero Olivares, representante de la Secretaría de Gobernación en la microregión 5 de Zacapoaxtla, donde se confirmó el cierre del sitio.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Huehuetla no ha informado públicamente cómo resolverá la disposición de residuos sólidos tras la clausura de su principal vertedero, mientras la Profepa reiteró que dará seguimiento permanente para garantizar que el cierre se realice conforme a la normatividad ambiental vigente.
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