Por segunda ocasión, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la autorización a la empresa Laboratorio de Ingeniería S.A. de C.V. para desarrollar un proyecto de extracción y trituración de basalto en el municipio de Tochtepec, Puebla.
La compañía ya había sido señalada en 2015 por presuntos daños a un manto acuífero derivados de la instalación de una mina a cielo abierto. A pesar de este antecedente, nuevamente solicitó el permiso ambiental, el cual fue rechazado por la dependencia federal.
De acuerdo con la Gaceta Ecológica publicada el 29 de enero, la Semarnat informó que el proyecto, identificado con el folio 21PU2025FD012, fue clasificado como “no aplica”, sin que se detallaran los motivos de la decisión.
El trámite para la extracción y trituración de basalto en el banco de Tochtepec fue ingresado el 5 de marzo de 2025 y resuelto el 7 de octubre del mismo año, aunque la determinación se dio a conocer públicamente hasta enero de 2026.
El proyecto contemplaba la extracción de material basáltico en una superficie de 13.7746 hectáreas durante un periodo de hasta 35 años, de las cuales 7.8 hectáreas implicaban afectaciones a la vegetación del cerro de Zapotlán.
En la documentación presentada, la empresa señaló que el predio cuenta con vegetación de matorral, por lo que el desarrollo del proyecto habría requerido la autorización de un cambio de uso de suelo en terrenos forestales.
Cabe recordar que la primera solicitud de permiso federal para la extracción de basalto en Tochtepec fue presentada en 2015 y también fue rechazada por la Semarnat.
Habitantes del municipio han cuestionado este proyecto, al advertir que representa un riesgo de deterioro al patrimonio natural de la región y posibles afectaciones para las futuras generaciones.
La extracción de basalto es una actividad minera que consiste en la remoción y trituración de roca volcánica, utilizada principalmente en la construcción de carreteras y obras de infraestructura, generalmente mediante minas a cielo abierto.
No obstante, este tipo de explotación puede provocar la pérdida de vegetación, alteraciones al suelo y riesgos para los mantos acuíferos, además de generar impactos ambientales en las zonas donde se desarrolla.
Foto: Redes











