Después de casi 11 meses de permanecer en la Laguna de San Baltazar, en la ciudad de Puebla, el cocodrilo conocido como Fugaz fue capturado la noche del domingo 25 de octubre, durante un operativo coordinado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la asociación ambientalista Puebla Verde.
El aseguramiento ocurrió alrededor de las 21:00 horas mediante un sistema especializado de jaulas, con el apoyo de personal procedente de Chiapas, especializado en el manejo y la captura de fauna silvestre. De acuerdo con los primeros reportes, el ejemplar fue rescatado sin lesiones y quedó bajo resguardo para su valoración.
Tras una revisión física, los especialistas determinaron que se trata de una hembra de aproximadamente un metro a 1.2 metros de longitud. Zootecnistas evaluarán sus condiciones generales para establecer si requiere tratamiento veterinario o refuerzo alimenticio antes de trasladarla a un espacio adecuado para su especie.
Aunque su captura representa el fin de su permanencia en la laguna poblana, las autoridades todavía no han informado cuál será su destino definitivo. Para encontrar un sitio apropiado, se solicitó apoyo a Africam Safari; sin embargo, esto no significa que el reptil vaya a ser trasladado necesariamente a ese centro de conservación.
La presencia de Fugaz generó interés entre visitantes y habitantes de la zona, debido a que la laguna es frecuentada por familias, deportistas y personas que realizan actividades recreativas. Durante meses, los avistamientos fueron esporádicos, lo que complicó las labores para localizarlo y asegurarlo.
De acuerdo con los reportes difundidos sobre el caso, se realizaron más de diez operativos sin éxito antes de concretar su captura. Mientras tanto, se delimitó una parte del cuerpo de agua y se pidió a los visitantes evitar acercarse al área donde se encontraba el animal, como medida preventiva.
Los primeros avistamientos habrían ocurrido desde diciembre de 2025, aunque el caso cobró mayor notoriedad pública durante septiembre de 2026. Incluso se mantuvieron algunas actividades recreativas en la laguna, pese a las precauciones adoptadas en el perímetro señalado.

Investigan su posible abandono
Una de las hipótesis sobre la presencia del cocodrilo apunta a que habría sido abandonado en el lugar por alguien que lo mantenía como mascota. Esta posibilidad se relaciona con el hecho de que el ejemplar estaba solo y pertenece a una especie que no es nativa de Puebla.
El cocodrilo de Morelet habita naturalmente en regiones del sureste de México. Su presencia en la laguna poblana abrió interrogantes sobre su procedencia y las circunstancias en las que llegó al sitio.
Con Fugaz bajo resguardo, el siguiente paso será determinar su estado de salud y definir un hábitat que garantice su bienestar, además de prevenir riesgos para la fauna y las personas. Su reubicación quedará sujeta a la evaluación de los especialistas.
Fotos: Redes












