Tras casi 30 años de operación, la rehabilitación de la planta tratadora de aguas residuales de La Caldera, en Ixtacamaxtitlán, Puebla, registró avances luego de que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) determinó que el proyecto podrá continuar sin someterse a un estudio de impacto ambiental federal.
El proyecto fue promovido a inicios de este año ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat, como parte de los planes del Ayuntamiento de Ixtacamaxtitlán para rehabilitar la infraestructura que opera desde 1995 y mejorar el saneamiento de las descargas de aguas residuales en la localidad.
De acuerdo con el resolutivo del expediente 21PU2025H0155, la dependencia federal concluyó que la obra no requerirá una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), un estudio que normalmente se solicita para identificar posibles afectaciones al entorno antes de autorizar determinados proyectos.
No obstante, la autoridad federal explicó que el procedimiento no es aplicable debido a que no se construirá una nueva planta, sino que se trata de la rehabilitación de infraestructura ya existente, sin ampliaciones de alto impacto ambiental.
Entre los argumentos de la autoridad federal también se encuentra que los trabajos no implican cambio de uso de suelo forestal, que el sitio no se localiza dentro de un Área Natural Protegida y que tampoco contempla actividades consideradas altamente riesgosas en materia ambiental.
La resolución añade que la planta mantendrá operaciones enfocadas al tratamiento de aguas residuales, cuyas descargas deberán cumplir con la NOM-001-SEMARNAT-2021, que establece límites permisibles de contaminantes en cuerpos receptores de agua, en este caso el río La Caldera.
Aunque el resolutivo federal no establece fechas para el inicio de los trabajos, la decisión permite al municipio continuar con el proyecto para modernizar una infraestructura de saneamiento con casi tres décadas de antigüedad.
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