Una caravana integrada por alrededor de 300 migrantes centroamericanos ingresó este jueves a México por el municipio de Suchiate, Chiapas, procedente de Guatemala, con el objetivo de continuar su recorrido hacia el norte del país y eventualmente llegar a Estados Unidos. El grupo partió de Honduras el domingo y durante el trayecto se incorporaron personas provenientes de Guatemala y El Salvador. Tras cruzar la frontera, los migrantes comenzaron a avanzar por la carretera internacional con dirección a Tapachula, una de las principales ciudades de la región y punto de concentración de personas que buscan continuar su tránsito hacia Estados Unidos.
Entre los integrantes de la caravana se encuentra Antonio Mejía, un migrante salvadoreño de 25 años que intenta regresar a Estados Unidos después de haber sido deportado en agosto del año pasado. El joven permaneció aproximadamente una década en territorio estadounidense y busca reencontrarse con su padre y dos hermanos, quienes continúan viviendo en Texas. Según relató, decidió incorporarse al grupo después de conocer sobre su avance por medio de las noticias y alcanzarlo en la zona fronteriza entre Guatemala y México. Su intención es retomar el camino hacia territorio estadounidense pese a las restricciones migratorias vigentes.
La caravana se desplaza hacia Tapachula, donde cientos de migrantes permanecen a la espera de una oportunidad para continuar su recorrido hacia el norte. Algunos de ellos llevan meses en la ciudad mientras esperan respuestas a solicitudes de asilo o buscan alternativas para regularizar su situación. La llegada del grupo procedente de Honduras podría incrementar la cantidad de personas que intentan avanzar juntas hacia otros puntos del territorio mexicano. La movilidad de estos grupos ocurre en un contexto de mayores controles migratorios y dificultades para quienes buscan ingresar o permanecer legalmente en Estados Unidos.
De acuerdo con estimaciones de organizaciones no gubernamentales citadas en la información, más de 60 mil migrantes permanecen varados en la región fronteriza entre México y Guatemala, muchos de ellos en condiciones precarias y a la espera de una respuesta a sus solicitudes ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados. La nueva caravana representa otro movimiento migratorio en una zona que durante los últimos años se ha convertido en uno de los principales puntos de tránsito para personas provenientes de Centroamérica. Mientras el grupo avanza hacia Tapachula, las autoridades y organizaciones humanitarias deberán atender las necesidades de quienes integran esta nueva movilización.
Foto: Redes












