La filósofa y activista estadounidense Angela Davis llamó desde México a mantener la organización colectiva frente al avance de movimientos antifeministas, antigénero y gobiernos que calificó como fascistas o semifascistas, durante una multitudinaria charla realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Davis participó junto con la académica Gina Dent y la feminista mexicana Amneris Chaparro Martínez en el diálogo “Abolición, feminismo, ¡ahora!”, celebrado en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, como parte de la Feria Internacional del Libro de las Universitarias y los Universitarios.
“La desesperanza no es una opción”, afirmó la referente del feminismo abolicionista y antirracista, quien sostuvo que una de las principales tareas del activismo consiste en generar esperanza mediante la organización. Davis recordó que ha participado en movimientos sociales desde los 11 años y señaló que esa experiencia ha sostenido su expectativa de construir un mundo distinto.
La convocatoria generó una amplia respuesta: asistentes comenzaron a formarse desde las 6:00 horas y los 700 lugares de la Sala Miguel Covarrubias se agotaron antes de las 15:00. Ante la afluencia, la charla también se transmitió en distintos recintos del Centro Cultural Universitario.
Davis plantea transformar las estructuras que generan violencia
El encuentro giró alrededor del libro Abolición, feminismo, ¡ahora!, escrito por Davis, Dent, Erica R. Meiners y Beth E. Richie, que cuestiona el uso del sistema carcelario y el castigo penal como principales respuestas frente a la violencia de género.
Dent explicó que el feminismo abolicionista propone transformar tanto la violencia íntima como las estructuras institucionales que pueden reproducirla, por lo que descartó que las cárceles, por sí solas, solucionen los problemas relacionados con género y violencia.
Davis fue más allá y definió este planteamiento como “una forma revolucionaria de pensar y organizarse”, vinculada con el cuestionamiento del capitalismo racial, el colonialismo y otras estructuras de desigualdad.
La activista también retomó la energía de las manifestaciones que antecedieron al encuentro y planteó canalizarla hacia cambios concretos. Entre ellos mencionó “terminar el feminicidio en México” y avanzar hacia nuevas formas de organización social.
El diálogo cerró además con un posicionamiento a favor de Palestina, mientras Davis insistió en que la esperanza no consiste en esperar pasivamente, sino en construir alternativas mediante movimientos organizados y acción colectiva.
Fotografía: X












