El 9 de febrero de 2026, autoridades de seguridad de Sinaloa confirmaron el hallazgo del cuerpo de Sergio Cazares Zambada, identificado como sobrino de Ismael “El Mayo” Zambada García. El cadáver fue localizado dentro de una camioneta abandonada en la autopista Culiacán–Mazatlán, cerca de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
De acuerdo con los primeros reportes, el cuerpo estaba en la cajuela de una Ford Bronco gris. Peritos criminalistas aseguraron la unidad y levantaron indicios balísticos, mientras la Fiscalía estatal abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso.
La identidad de la víctima se corroboró con documentos encontrados en el vehículo y pruebas periciales. Cazares Zambada ya había sobrevivido a un ataque armado en 2017, cuando fue baleado al salir de un establecimiento nocturno en Culiacán. Entonces fue identificado como hijo de Águeda Zambada García, hermana de “El Mayo”.
El asesinato ocurre en un contexto de reacomodos internos en el Cártel de Sinaloa, marcado por la disputa entre las facciones de La Mayiza y Los Chapitos, así como por el proceso judicial contra Zambada García en Estados Unidos, cuya sentencia fue aplazada para abril de 2026.
Fuentes de seguridad señalaron que las investigaciones apuntan a células del crimen organizado que operan en la región, sin descartar venganzas o ajustes de cuentas. La Fiscalía coordina acciones con corporaciones federales para obtener videos y testimonios que permitan reconstruir la ruta de los agresores.
En el plano federal, la muerte de Cazares Zambada se suma a otros episodios de violencia contra familiares de “El Mayo”. Mientras tanto, las autoridades mexicanas mantienen como prioridad la desarticulación de las facciones del Cártel de Sinaloa, y en Estados Unidos avanza el proceso judicial contra el capo, quien enfrenta la posibilidad de cadena perpetua.
También puedes leer: Identifican al cuarto minero entre los cuerpos hallados en fosas clandestinas de Sinaloa.
Fotografía: Redes












