La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que este mismo día enviará al Congreso de la Unión su iniciativa de reforma electoral, luego de realizar una revisión final al documento. Desde Palacio Nacional, la mandataria precisó que el proyecto será remitido por la tarde para iniciar su proceso legislativo.
El eje central de la propuesta, explicó, es modificar el mecanismo de elección de diputaciones plurinominales sin alterar la fórmula de representación proporcional vigente. Es decir, se conservaría el modelo que ha operado en los procesos electorales recientes, pero se eliminaría la definición de listas por parte de las dirigencias partidistas.
“Quien aspire a una diputación deberá solicitar el voto ciudadano”, sostuvo la presidenta, al insistir en que la democracia debe basarse en la representación popular y no en acuerdos cupulares.
De acuerdo con lo expuesto, la reforma descansa en dos componentes principales. El primero es que los espacios de representación proporcional sean sometidos al voto popular. El segundo contempla una reducción de costos en el sistema electoral, incluyendo financiamiento a partidos políticos, presupuesto del Instituto Nacional Electoral, así como de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES), legisladores federales y locales.
La presidenta argumentó que estas medidas responden a una demanda ciudadana para hacer más austero el aparato electoral y fortalecer la legitimidad de los cargos de representación.
Frente al posicionamiento público del Partido del Trabajo, que advirtió un posible retroceso democrático y la eventual construcción de un “partido de Estado”, la mandataria rechazó categóricamente esa interpretación. Aseguró que el planteamiento no elimina el sistema de partidos ni concentra poder en el Ejecutivo.
“Nosotros luchamos contra el autoritarismo; no vamos a reproducirlo”, afirmó, al recalcar que la representación proporcional se mantiene intacta, pero con un método de selección distinto.
Sheinbaum también aludió a un desplegado difundido el fin de semana y firmado por figuras como Diego Fernández de Cevallos, Manlio Fabio Beltrones, Francisco Labastida Ochoa y Jorge Alcocer, quienes manifestaron su rechazo a la reforma. La titular del Ejecutivo señaló que la coincidencia de estos personajes representa, a su juicio, una postura vinculada a etapas pasadas del sistema político mexicano.
Con el envío formal de la iniciativa, se prevé que la discusión se abra en ambas cámaras del Congreso en los próximos días. La reforma electoral se perfila como uno de los temas centrales del periodo legislativo, al tocar aspectos estructurales del modelo de representación y financiamiento político en el país.
La presidenta reiteró que la propuesta no altera la pluralidad política ni elimina la representación proporcional, sino que busca —según sus palabras— trasladar decisiones clave directamente a la ciudadanía y disminuir el costo de la democracia en México.
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