El Gobierno de México anunció el reforzamiento de medidas para apoyar a las familias ante el incremento en los precios de combustibles y productos básicos, en un contexto marcado por tensiones internacionales y presiones en el mercado energético. De acuerdo con lo expuesto durante la conferencia matutina de este 13 de abril, el alza en los costos está vinculada al conflicto en Medio Oriente y a restricciones en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas globales de energía. Este escenario ha impactado directamente en el precio del petróleo, que recientemente superó los 100 dólares por barril.
En ese contexto, las autoridades federales explicaron que el estrecho de Ormuz concentra cerca del 20% del tránsito mundial de gas, petróleo y fertilizantes, por lo que cualquier interrupción repercute en los mercados internacionales. La reducción en el flujo de estos insumos ha generado presiones inflacionarias a nivel global, afectando no solo a los combustibles, sino también a cadenas productivas vinculadas a alimentos y transporte. Este fenómeno, señalaron, tiene efectos directos en economías como la mexicana, altamente integradas al comercio internacional.
Frente a este panorama, el Gobierno federal sostuvo que mantendrá una política de contención de precios mediante el uso de mecanismos fiscales y ajustes en el gasto público, sin afectar programas sociales ni transferencias a entidades federativas. La estrategia contempla una reducción en costos operativos del propio gobierno, con el objetivo de liberar recursos que permitan amortiguar el impacto en la economía familiar. Además, se destacó que el control de la inflación también depende de factores monetarios gestionados por el Banco de México.
Como parte de las acciones implementadas, se informó que la intervención gubernamental ha permitido mantener el precio de la gasolina regular en alrededor de 24 pesos por litro, evitando que supere los 30 pesos en el contexto actual. En el caso del diésel, se reconoció que algunos establecimientos han rebasado los precios acordados, lo que ha generado variaciones por encima de los 28 pesos establecidos como referencia. Este comportamiento ha encendido alertas en el sector energético y entre las autoridades regulatorias.
Ante estas irregularidades, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificará operativos de verificación en gasolineras y colocará avisos visibles en aquellos establecimientos con precios elevados. El objetivo es brindar información directa a los consumidores y evitar abusos en la comercialización de combustibles. Paralelamente, el gobierno también impulsa acuerdos con instituciones bancarias para eliminar comisiones en pagos con tarjeta en estaciones de servicio, con el fin de reducir costos adicionales para los usuarios.
Finalmente, las autoridades reconocieron que el aumento en los combustibles ya tiene efectos en productos de la canasta básica, donde se han detectado incrementos vinculados tanto a factores estacionales como a prácticas especulativas. Ante ello, se prevén reuniones con productores, distribuidores y comercializadores para reforzar el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (PACIC). La estrategia busca contener alzas injustificadas y coordinar acciones entre sectores para proteger el poder adquisitivo de las familias mexicanas.
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