La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió en Palacio Nacional al rey Felipe VI de España, en un encuentro que marca el primer acercamiento formal entre ambos jefes de Estado. La reunión ocurre después de varios años de distanciamiento diplomático entre México y España, derivado de la solicitud de reconocimiento a los agravios cometidos contra los pueblos originarios durante la Conquista.
El monarca español llegó este jueves a la Ciudad de México y fue recibido por autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores antes de trasladarse a Palacio Nacional. El encuentro fue resultado de negociaciones entre las cancillerías de ambos países, luego de que Sheinbaum invitó a Felipe VI a visitar México en el contexto del Mundial 2026.
La visita también se da previo al partido entre las selecciones de España y Uruguay, que se disputará este viernes en Guadalajara, Jalisco. Aunque el motivo deportivo forma parte de la agenda, la reunión tuvo un peso político y diplomático mayor, pues abrió la puerta a una nueva etapa de diálogo bilateral.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, la relación con la Corona española se tensó luego de que el entonces presidente pidió una disculpa pública por los abusos cometidos contra los pueblos indígenas. Sheinbaum ha mantenido la importancia de ese reconocimiento histórico, pero también ha impulsado una ruta de diálogo para recomponer la relación con España.
De acuerdo con la información difundida por ambas partes, la agenda incluyó temas como pueblos originarios, riqueza cultural, cooperación bilateral, vínculos históricos y el contexto mundialista. La mandataria mexicana también valoró gestos recientes del monarca español hacia exposiciones relacionadas con México y con comunidades indígenas, lo que fue interpretado como una señal de acercamiento.
El encuentro no contempló conferencia de prensa posterior, pero sí dejó un mensaje político relevante: México y España buscan normalizar su relación sin dejar fuera la memoria histórica ni el reconocimiento a los pueblos originarios. Con esta reunión, Sheinbaum abre una fase diplomática que intenta combinar cooperación, respeto bilateral y una lectura más crítica del pasado compartido.
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