El cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación, Erick Valencia Salazar, se declaró culpable en Estados Unidos por su participación en una conspiración para distribuir cocaína con destino al mercado estadounidense, en un caso que vuelve a evidenciar la operación internacional de los cárteles mexicanos. El acusado, de 49 años y residente en California, enfrenta una posible condena que va desde 10 años de prisión hasta cadena perpetua, según autoridades judiciales.
De acuerdo con el proceso judicial, Valencia Salazar compareció ante un tribunal en Washington, donde aceptó su responsabilidad en el delito federal relacionado con el tráfico de narcóticos. La sentencia será dictada el próximo 31 de julio por el juez James Boasberg, quien determinará la pena correspondiente en función de los cargos admitidos y la gravedad de los hechos.
Las investigaciones señalan que el acusado fue una figura clave en la estructura del CJNG, organización que fundó junto a Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como uno de los principales líderes del narcotráfico en México. Según fiscales estadounidenses, cientos de integrantes del grupo criminal reportaban directamente a Valencia Salazar, quien tenía funciones relacionadas con el reclutamiento de miembros y la obtención de información sobre organizaciones rivales.
Antes de la creación del CJNG, el acusado formó parte del Cártel del Milenio, desde donde consolidó redes criminales que posteriormente permitieron la expansión de la nueva organización. Tras su ruptura con Oseguera Cervantes, Valencia Salazar creó el grupo La Nueva Plaza, con el que mantuvo operaciones independientes, lo que refleja la fragmentación y disputa interna dentro de estas estructuras delictivas.
El caso también pone en evidencia el alcance transnacional de las organizaciones criminales mexicanas, que operan con redes de distribución hacia Estados Unidos. Las autoridades han señalado que el CJNG se ha consolidado como uno de los grupos más poderosos y violentos, con presencia en diversas regiones y capacidad para mantener operaciones logísticas complejas.
La declaración de culpabilidad de Valencia Salazar se da en un contexto de cooperación bilateral en materia de seguridad entre México y Estados Unidos, donde los procesos judiciales buscan desarticular redes de narcotráfico. Sin embargo, el caso también refleja la persistencia de estas organizaciones y su capacidad de adaptación, lo que mantiene vigente el desafío para las autoridades en ambos países.
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