Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron el dictamen de reforma constitucional que busca reorganizar el calendario de la elección judicial y de la revocación de mandato. Con 21 votos a favor y 9 en contra, la minuta fue turnada al pleno, donde se discutirá como parte del periodo extraordinario para dar continuidad a los ajustes del nuevo modelo judicial.
Uno de los puntos centrales de la reforma es aplazar al primer domingo de junio de 2028 la siguiente elección de integrantes del Poder Judicial, prevista originalmente para 2027. El cambio permitiría evitar que la elección judicial coincida con los comicios federales intermedios, lo que puede reducir la saturación electoral, facilitar la organización del proceso y dar mayor claridad a la ciudadanía sobre cada jornada de votación.
La reforma también contempla que los actuales magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación puedan participar en la elección judicial de 2028 para buscar un nuevo periodo. Este ajuste abre la posibilidad de que perfiles con experiencia institucional compitan bajo las nuevas reglas, sin impedir que la ciudadanía participe en la definición de quienes integrarán órganos clave del sistema electoral.
Además, el dictamen plantea que la consulta de revocación de mandato se realice también el primer domingo de junio de 2028, como parte de una reorganización más amplia del calendario político-electoral. La medida busca concentrar procesos relevantes en una fecha definida, con reglas constitucionales claras y una planeación más ordenada para autoridades electorales, ciudadanía y Poder Judicial.
Otro de los cambios avalados reduce de nueve a ocho años la duración del encargo de magistrados y jueces que resulten electos en la jornada judicial de 2028, por lo que concluirían funciones en 2036. Con ello se ajustan los plazos del nuevo modelo judicial y se establece una temporalidad más precisa para quienes sean elegidos mediante voto popular, dentro de la reforma impulsada desde el oficialismo.
Si el pleno del Senado aprueba el dictamen sin cambios, la reforma deberá pasar a los congresos estatales para su ratificación, al tratarse de modificaciones constitucionales. El avance en comisiones representa un paso clave para consolidar la elección judicial de 2028 con mayor orden institucional, evitar empalmes electorales y fortalecer la participación ciudadana en la integración del Poder Judicial.
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