El acuerdo para avanzar hacia una reducción recíproca de aranceles entre China y Estados Unidos podría generar efectos favorables para México al contribuir a la estabilidad del comercio internacional, reducir costos en las cadenas de suministro y disminuir riesgos políticos asociados a la incertidumbre económica global, afirmó el embajador de China en México, Chen Daojiang.
Durante una conferencia de prensa para evaluar la visita realizada por el presidente estadounidense Donald Trump a Pekín entre el 13 y el 15 de mayo, el diplomático sostuvo que el nuevo escenario bilateral también podría abrir mayores oportunidades para las exportaciones mexicanas hacia los mercados chino y estadounidense.
Chen explicó que, tras las reuniones entre los presidentes Xi Jinping y Trump, ambas potencias acordaron analizar un esquema de reducción mutua de aranceles sobre bienes equivalentes, por un monto superior a los 30 mil millones de dólares para cada país.
El representante chino señaló que este entendimiento podría favorecer no sólo a las dos principales economías del mundo, sino también a América Latina. Según expuso, la región requiere actualmente un entorno internacional más estable, previsible y alejado de las tensiones geopolíticas que afectan el comercio y la inversión.
“La decisión de China y Estados Unidos de optar por el diálogo y la cooperación transmite una señal positiva a todos los países del mundo”, afirmó Chen Daojiang.
De acuerdo con el embajador, una relación más estable entre Pekín y Washington permitiría a los países latinoamericanos diversificar sus vínculos económicos internacionales, acceder a condiciones comerciales más favorables y fortalecer proyectos de desarrollo con mayor certidumbre.
Al referirse a los resultados de la visita presidencial, Chen destacó que se alcanzaron acuerdos relevantes en materia económica y comercial. Indicó que actualmente más de 7 mil empresas chinas operan en Estados Unidos, mientras que alrededor de 80 mil compañías estadounidenses mantienen inversiones en China, reflejando la profunda interdependencia económica entre ambas naciones.
Asimismo, sostuvo que las exportaciones hacia China y las inversiones chinas en territorio estadounidense generan aproximadamente un millón de empleos en Estados Unidos, lo que evidencia el peso económico de la relación bilateral.
En el ámbito político, el diplomático subrayó que ambas partes avanzaron en el entendimiento sobre la cuestión de Taiwán, la cual Pekín considera un asunto interno. Añadió que uno de los principales resultados de la reunión fue la adopción de una nueva definición para los vínculos entre ambos países, basada en el concepto de “estabilidad estratégica constructiva”.
Fotografía: Redes













