Autoridades de Sonora activaron una orden de captura contra el médico Maximiliano “N”, señalado como probable responsable de la muerte de al menos siete personas tras la aplicación de sueros vitaminados en Hermosillo, en un caso que también dejó cuatro personas hospitalizadas. La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora informó que el operativo incluye acciones a nivel nacional e internacional para lograr su detención.
De acuerdo con la Fiscalía, durante la madrugada del 7 de abril se ejecutaron tres cateos simultáneos en inmuebles ubicados en Hermosillo, relacionados con el caso, como parte de las diligencias para ubicar al médico. La dependencia detalló que estas acciones forman parte de una investigación en curso sobre la administración de soluciones parenterales, presuntamente vinculadas con los fallecimientos y afectaciones a la salud de los pacientes.
Las autoridades también confirmaron que se han emitido alertas de búsqueda a nivel interestatal e internacional, con el objetivo de evitar que el señalado evada la justicia. El caso ha generado preocupación por la facilidad con la que este tipo de tratamientos se ofrecen en clínicas privadas, sin que hasta el momento se haya confirmado públicamente si el médico contaba con certificaciones o condiciones sanitarias adecuadas para aplicar estos procedimientos.
En paralelo, desde el ámbito federal, el secretario de Salud, David Kershenobich, informó que los primeros análisis clínicos apuntan a una posible contaminación bacteriana en los sueros administrados, lo que habría derivado en cuadros de infección severa en los pacientes. Explicó que se detectaron niveles elevados de glóbulos blancos, lo que sugiere procesos de sepsis, una condición potencialmente mortal.
El funcionario detalló que, en total, 10 personas resultaron afectadas, de las cuales seis fallecieron, dos fueron dadas de alta y dos continúan hospitalizadas, una de ellas en estado grave. Añadió que las muestras fueron enviadas a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios para su análisis, donde ya existen resultados preliminares que apuntan a irregularidades en los productos utilizados.
Finalmente, autoridades federales y estatales hicieron un llamado a la población a extremar precauciones ante la aplicación de tratamientos intravenosos fuera de entornos médicos regulados, mientras continúan las investigaciones para esclarecer responsabilidades. El caso ha puesto en el centro del debate la regulación de clínicas privadas y la supervisión sanitaria, en un contexto donde prácticas como los llamados “sueros vitaminados” han ganado popularidad sin suficiente control.
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