“La Ley no se negocia”: Sheinbaum rechaza propuesta de Salinas Pliego sobre mesa de negociación fiscal
La presidenta recordó que su gobierno está abierto al diálogo, pero los impuestos no son un tema de acuerdos políticos, sino de cumplimiento legal
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, respondió este viernes a la invitación del empresario Ricardo Salinas Pliego para abrir una “mesa de diálogo responsable” en torno a los adeudos fiscales de sus empresas, que suman alrededor de 74 mil millones de pesos entre impuestos, multas y recargos.
Desde Palacio Nacional, Sheinbaum fue tajante:
“Esto no es un asunto de negociación en lo oscurito. Esos tiempos ya quedaron en el pasado (…) negociación de la ley, nunca. Como decía Benito Juárez: nada ni nadie por encima de la ley”.
La mandataria recordó que su gobierno está abierto al diálogo, pero precisó que los impuestos no son un tema de acuerdos políticos, sino de cumplimiento legal. Subrayó Sheinbaum:
“Cada contribuyente tiene derecho de audiencia y será atendido por el SAT, pero no se negociará qué se paga y qué no”.
Salinas Pliego, dueño de Grupo Salinas y TV Azteca, había publicado el jueves un mensaje en X en el que, tras semanas de confrontación verbal, adoptó un tono conciliador e invitó a la presidenta a buscar “soluciones justas” para que sus empresas paguen.
En #GrupoSalinas reiteramos nuestro compromiso con México. La construcción de confianza, inversión y empleo requiere diálogo abierto y reglas claras.
La presidenta, sin embargo, insistió en que su administración no repetirá prácticas del pasado que permitían a grandes corporativos reducir su carga fiscal mediante acuerdos fuera de la ley:
“Cuando asumí la Presidencia, juré guardar la Constitución y las leyes que de ella emanen. El pago de impuestos es un asunto de Estado de derecho, no de negociación”.
Sheinbaum pidió a la procuradora fiscal explicar públicamente cómo se calculan los adeudos y los mecanismos previstos por la ley para descontar multas y recargos en caso de pago, con el objetivo de transparentar el proceso.
Con esta declaración, el gobierno reafirma su postura de no ceder a presiones de grandes empresarios y de mantener la política de fortalecer la recaudación fiscal bajo criterios de legalidad y equidad.