La labor de la Brigada Médica Cubana en México ha contribuido a salvar la vida de más de 700 mil pacientes en distintas regiones del país, principalmente en comunidades con altos niveles de vulnerabilidad y donde históricamente ha existido escasez de especialistas, de acuerdo con información derivada del convenio de cooperación firmado entre los gobiernos de México y Cuba.
Actualmente, más de 3 mil médicos cubanos participan en esta misión y prestan servicios en 570 municipios de 29 entidades federativas, lo que equivale aproximadamente al 23 por ciento de los 2 mil 478 municipios del país. En términos prácticos, la brigada médica tiene presencia en una de cada cuatro demarcaciones del territorio nacional.
De acuerdo con fuentes consultadas, el impacto principal de esta colaboración ha sido ampliar la cobertura de servicios médicos especializados en zonas donde antes no existían, al trabajar de manera coordinada con personal del sistema de salud mexicano.
Desde su llegada al país, los integrantes de la brigada han realizado más de 7 millones 500 mil consultas, además de 114 mil cirugías, 280 mil sesiones de diálisis y alrededor de 65 mil estudios médicos de alta tecnología, cifras que reflejan el alcance de su participación en hospitales y unidades de salud.
La brigada está integrada en su mayoría por médicos familiares, quienes representan cerca del 65 por ciento del total y brindan atención en unidades de primer nivel. De ellos, 2 mil 994 médicos trabajan directamente en centros de salud ubicados en comunidades consideradas de alta vulnerabilidad.
El 35 por ciento restante corresponde a especialistas en áreas como cardiología, nefrología, pediatría, obstetricia, neurología, neurocirugía, anatomía patológica y psiquiatría infantil y de adultos, entre otras disciplinas. Estos profesionales han permitido ampliar la capacidad de atención en diversos hospitales públicos del país.
La participación de los médicos cubanos también ha sido relevante en situaciones de emergencia, como ocurrió durante las tormentas tropicales Raymond y Priscilla, que en octubre del año pasado afectaron a estados como Guerrero, Michoacán y Baja California Sur. En ese contexto, más de 200 médicos cubanos permanecieron en 32 municipios bajo condiciones adversas para brindar atención médica a la población.
Durante esa contingencia, los profesionales de la salud atendieron cerca de 12 mil pacientes y realizaron más de 3 mil estudios de laboratorio, apoyando las labores de respuesta sanitaria en las zonas afectadas.
Además, las brigadas médicas han colaborado en el fortalecimiento de la infraestructura sanitaria del país. Según la información disponible, participaron en la instalación de 12 salas de operación especializadas y en la apertura de 115 nuevos centros de salud, donde trabajan en coordinación con médicos mexicanos.
Entre las unidades médicas donde actualmente laboran se encuentran los hospitales comunitarios de Ixtlán de Juárez y Santiago Astata, en Oaxaca; el Básico Comunitario de Vícam, en Sonora; el comunitario de Maruata, en Michoacán; los hospitales generales de Santa Rosalía, en Baja California Sur; Ixtlahuacán, en Colima; y Mextitlán, en Hidalgo, entre otros.
La presencia de médicos cubanos en México forma parte de una tradición de cooperación internacional en salud impulsada por Cuba desde los años sesenta, tras el triunfo de la revolución encabezada por Fidel Castro. Desde entonces, brigadas médicas de la isla han prestado servicios en más de 150 países.
Sin embargo, esta política de cooperación también ha enfrentado presiones internacionales. En meses recientes, la administración del presidente Donald Trump ha promovido críticas y presionado a algunos gobiernos de la región para que cancelen sus acuerdos médicos con Cuba.
Durante el primer trimestre de este año, Guatemala, Honduras y Jamaica suspendieron sus convenios con la isla tras esas presiones. En contraste, en México el acuerdo se mantiene vigente desde que fue firmado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuando en julio de ese año arribó el primer grupo de médicos cubanos al país.
De acuerdo con las fuentes consultadas, la colaboración médica ha permitido reforzar la atención en comunidades históricamente desatendidas, al tiempo que ha ampliado la presencia de especialistas en hospitales y centros de salud del sistema público.













