La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que su gobierno buscará contacto con el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, para conocer si requiere algún tipo de apoyo ante la ola de violencia generada por pandillas, situación que llevó a las autoridades guatemaltecas a decretar un estado de sitio por 30 días en todo el país.
Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes, Sheinbaum señaló que el acercamiento se hará con pleno respeto a la soberanía de Guatemala. “Vamos a buscar al presidente Arévalo a ver si requiere algún apoyo de algún tipo”, expresó la mandataria, al tiempo que subrayó que cualquier cooperación se daría bajo los principios de respeto y coordinación bilateral.
La presidenta explicó que el objetivo principal es conocer si el gobierno guatemalteco necesita algún tipo de asistencia específica, particularmente en lo relacionado con la frontera común. No obstante, aclaró que hasta el momento México no ha reforzado medidas de seguridad adicionales en la frontera sur.
La postura del gobierno mexicano se da luego de que Guatemala enfrentara una escalada de violencia atribuida a pandillas, la cual incluyó ataques coordinados contra las fuerzas de seguridad y motines en centros penitenciarios. Este domingo, al menos ocho agentes de la Policía Nacional Civil fueron asesinados en distintos puntos de la Ciudad de Guatemala, hechos que encendieron las alertas de las autoridades y de la población.
Ante este contexto, el presidente Bernardo Arévalo anunció en cadena nacional la instauración de un estado de sitio, una medida que permite la detención de personas sin orden judicial y prohíbe reuniones o manifestaciones, con el fin de garantizar la seguridad frente a actos considerados de terrorismo o rebelión.
La violencia reciente tiene como antecedente la disputa entre el Gobierno de Guatemala y las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha por el control del sistema penitenciario. Durante el segundo semestre de 2025, ambas organizaciones intensificaron su confrontación luego de que, el 31 de julio, sus principales líderes fueran trasladados a la cárcel de máxima seguridad Renovación I, lo que derivó en constantes motines en distintos penales del país.
Frente a este escenario, México mantiene una postura de atención y disposición al diálogo, a la espera de conocer si el gobierno guatemalteco solicita apoyo específico para hacer frente a la crisis de seguridad.
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