En exigencia para hacer avanzar la reforma laboral que reduciría la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, decenas de sindicatos agrupados en la Asamblea General de las y los Trabajadores (AGT) realizaron un mitin frente a la Cámara de Diputados. Desde temprano, telefonistas, mineros, ferrocarrileros, pilotos, trabajadores del IMSS y empleados del Monte de Piedad en huelga llamaron a los legisladores a cumplir el compromiso de avanzar hacia una jornada más justa y acorde con estándares internacionales.
En el templete instalado a las puertas de San Lázaro, representantes sindicales coincidieron en que México se mantiene entre los países donde más se trabaja y menos se remunera. Integrantes del Sindicato Minero señalaron que la reducción a 40 horas es una demanda histórica que, pese a la resistencia empresarial, ya cuenta con legitimidad social y sustento técnico. Recordaron que la propuesta se enriqueció desde 2023 con planteamientos que buscan ampliar derechos: descanso de dos días por cada cinco laborados con salario íntegro, duplicar el aguinaldo, ampliar licencias de paternidad y garantizar inclusión laboral para adultos mayores.
Otros dirigentes laborales insistieron en que se trata no sólo de un debate económico sino de salud pública: denunciaron que décadas de jornadas excesivas han dejado secuelas en millones de trabajadores, desde estrés crónico hasta desgaste físico que afecta sus vidas familiares. Advirtieron que la reforma está detenida por intereses políticos y empresariales en ambas cámaras y urgieron a los diputados a no seguir postergando compromisos que emanan de la base trabajadora.
Al cierre del mitin, una comitiva sindical entró al recinto legislativo para reunirse con integrantes de la Comisión de Trabajo, ante quienes expusieron la urgencia de votar la reforma antes de que concluya el periodo ordinario.

Mañana habrá propuesta de reforma
La Secretaría del Trabajo, encabezada por Marath Bolaños, entregará el 20 de noviembre el proyecto con el que la presidenta Claudia Sheinbaum busca cumplir su compromiso del 1º de mayo: avanzar hacia la jornada de 40 horas sin afectar salarios ni prestaciones.
La propia presidenta ha explicado que la propuesta es fruto de un proceso de diálogo con sindicatos, empresarios, especialistas y organismos internacionales, y que la ruta contempla una implementación gradual para garantizar estabilidad económica. Legisladoras como Patricia Mercado afirman que ya existe consenso general sobre la necesidad de la reforma, aunque el punto de debate será el ritmo de aplicación. La Secretaría del Trabajo prevé que el Congreso discuta la iniciativa antes de que termine el año.
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