El Gobierno de México concretó la adquisición total del Tren Suburbano que actualmente opera la ruta Buenavista-Cuautitlán, en una operación que marca el cambio definitivo del sistema de transporte de manos privadas a control estatal. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el servicio será renombrado como Tren Felipe Ángeles, en referencia a su conexión con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y su futura ampliación hacia Pachuca, como parte de la estrategia de movilidad regional.
Durante la conferencia matutina, la mandataria explicó que la operación se realizó mediante un acuerdo con la empresa española CAF, lo que permitió al Estado mexicano asumir el control total del sistema ferroviario. El cambio implica que el tren pasará de ser operado por privados a una administración pública, con el argumento de fortalecer su carácter como infraestructura estratégica al servicio de la población y garantizar su integración con otros proyectos de transporte.
Por su parte, el director general de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, detalló que la compra se concretó por un monto cercano a los 5 mil 999 millones de pesos. Con esta operación, el gobierno federal alcanza el 100 por ciento de la posesión accionaria del Tren Suburbano, consolidando así el control sobre un sistema que en 2025 registró más de 45 millones de usuarios en su recorrido actual de 27 kilómetros y siete estaciones.
El funcionario también señaló que la nueva etapa del tren buscará mantener estándares de eficiencia operativa, priorizando el uso adecuado de recursos y la seguridad de los usuarios. El objetivo es garantizar un servicio de calidad bajo administración pública, en un contexto donde el transporte ferroviario se posiciona como pieza clave en la conectividad entre la capital del país y nuevas zonas de desarrollo como el AIFA.
En paralelo, se confirmó que la ampliación hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles será inaugurada en los próximos días, acompañada de una estrategia tarifaria inicial para incentivar su uso. Durante el primer mes de operación, los trayectos intermedios tendrán un costo de 11.50 pesos, mientras que el recorrido completo hasta el AIFA será de 45 pesos, como parte de una tarifa promocional que busca atraer usuarios frente a otras opciones de transporte.
Hasta el momento, las autoridades no contemplan modificaciones adicionales en los precios una vez que se formalice completamente la transición de propiedad. El proyecto se perfila como un eje clave en la política de movilidad del actual gobierno, en medio de un modelo que apuesta por mayor participación estatal en infraestructura estratégica y transporte público de alcance metropolitano.
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