Tribunales colegiados de tres entidades —Chiapas, Ciudad de México y Estado de México— concedieron suspensiones provisionales contra la NOM-020-SSA-2025, norma que establece nuevas restricciones al ejercicio de la partería tradicional. Las decisiones surgen de juicios de amparo promovidos por parteras con acompañamiento de la Defensoría Pública Federal, y representan un avance en la integración de criterios interculturales en la justicia federal.
En el Estado de México, la magistrada Socorro Arias Rodríguez, del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Segundo Circuito, revocó la negativa de un juzgado federal y ordenó otorgar la suspensión. La resolución fue respaldada por unanimidad y subrayó la importancia de considerar los derechos culturales de las comunidades y su autonomía en la práctica de la salud materna.
En Chiapas, la magistrada Jazmín Robles Cortés, del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Vigésimo Circuito, determinó que la aplicación de la NOM podría vulnerar el libre ejercicio de la partería y afectar la preservación de conocimientos ancestrales. En la Ciudad de México, el Vigésimo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito resolvió en el mismo sentido, sumándose a la tendencia de protección judicial.
Criterios divergentes en otros estados
No todas las entidades resolvieron a favor de la suspensión. En Guerrero, uno de los estados con mayor presencia de parteras tradicionales, el Tribunal Colegiado declaró infundado el recurso y negó la medida provisional. En Baja California y Morelos los procesos continúan en trámite; se espera que las resoluciones se emitan en los próximos días.
En el caso del Estado de México, magistradas y magistrados plantearon incluso la posibilidad de desarrollar una tesis jurisprudencial que establezca criterios claros para incorporar la perspectiva intercultural en asuntos de salud materna.
Una práctica reconocida como patrimonio cultural
La NOM-020-SSA-2025, publicada el 4 de marzo de este año, ha sido cuestionada por organizaciones, especialistas y parteras, quienes argumentan que impone requisitos restrictivos y que no fue sometida a consulta previa, libre e informada con las comunidades indígenas, como marcan los estándares nacionales e internacionales.
En México existen más de 16 mil parteras, muchas de ellas indígenas. En 2023, la UNESCO declaró a la partería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, reconociendo su valor médico, comunitario y cultural. A nivel internacional, el 5 de mayo está reconocido por la ONU como el Día Internacional de la Partera.
Las resoluciones judiciales no determinan aún el futuro de la NOM, pero sí establecen un precedente importante sobre la manera en que el Estado debe relacionarse con las prácticas de salud tradicionales y con la diversidad cultural del país.













