La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno de México recibió una invitación del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para formar parte de la llamada Junta de Paz, un organismo internacional impulsado desde Washington con el objetivo de atender el conflicto en Gaza.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la respuesta oficial será emitida por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en apego a los principios constitucionales de política exterior, particularmente la autodeterminación de los pueblos y el respeto al derecho internacional.
Sheinbaum precisó que México no tomará una decisión unilateral, ya que se trata de un tema que debe analizarse institucionalmente. En ese sentido, subrayó que el país ha reconocido a Palestina como Estado, por lo que consideró fundamental que dicho gobierno sea incluido en cualquier esfuerzo internacional que busque un alto al fuego y una solución pacífica al conflicto.
“Sí recibimos la invitación por parte del presidente Trump y la respuesta que dimos es que debe analizarla la Secretaría de Relaciones Exteriores. México ha reconocido a Palestina como nación, y eso influye en la decisión”, señaló desde Palacio Nacional.
La presidenta reiteró que la postura mexicana estará alineada con la Constitución, descartando que se trate de una decisión personal o política de coyuntura. Añadió que la respuesta al gobierno estadounidense se dará esta misma semana.
Sheinbaum también confirmó que la invitación contempla una Junta de Paz que podría actuar de manera paralela o incluso alternativa a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que ha generado debate internacional sobre su legitimidad y alcances.
¿Qué es la Junta de Paz propuesta por Trump?
La Junta de Paz es una iniciativa internacional impulsada por Donald Trump, creada inicialmente en el contexto de la guerra en Gaza, pero cuyo mandato se ha extendido a otros conflictos globales. El organismo cuenta con estructura propia, liderazgo centralizado y una carta constitutiva.
De acuerdo con la propuesta, Trump presidiría la Junta de Paz sin un límite temporal definido, con facultades para vetar decisiones y remover a sus integrantes. En su Junta Ejecutiva figuran personajes cercanos a su entorno político y empresarial, como Marco Rubio, Jared Kushner y Tony Blair, entre otros.
Aunque su carta fundacional señala que operará bajo el derecho internacional y en tareas de construcción de paz, no establece mecanismos claros de cumplimiento, ni define su relación con organismos multilaterales como la ONU o la OTAN.
Hasta el momento, al menos 25 países han aceptado integrarse, entre ellos Israel y varias naciones de Medio Oriente. En contraste, países europeos como Francia, Noruega y Suecia han rechazado la invitación, mientras que potencias como Rusia y China aún no fijan postura.
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