Morena solicitó la anulación de la elección de diputaciones locales en Coahuila al denunciar presuntas irregularidades en 962 casillas, equivalentes al 22.6 por ciento del total instalado durante la jornada del 7 de junio. El partido sostuvo que los hechos denunciados habrían afectado la legalidad, la autenticidad del voto y la voluntad ciudadana.
La dirigencia estatal morenista informó que promovió un juicio electoral para solicitar la nulidad de las 16 diputaciones de mayoría relativa, tras acusar presunta compra y coacción del voto mediante códigos QR. Para Morena, este mecanismo habría formado parte de una operación política que recuerda viejas prácticas electorales asociadas al aparato priista en la entidad.
Entre los señalamientos presentados también figuran participación indebida de servidores públicos, propaganda calumniosa, uso de programas sociales con fines electorales, violencia e intimidación, violencia política en razón de género y presunto rebase de topes de campaña. Además, el partido pidió investigar el origen de los recursos presuntamente utilizados durante el proceso.
La inconformidad se mantuvo incluso después de que el Instituto Electoral de Coahuila aprobó el cómputo estatal y asignó las nueve diputaciones de representación proporcional. De esas curules, cinco correspondieron a Morena, lo que el partido leyó como una muestra de respaldo ciudadano pese al control territorial que el PRI mantiene en uno de sus últimos bastiones históricos.
El representante morenista ante el IEC, José Arturo Braña Sotomayor, explicó que la ausencia de quienes obtuvieron diputaciones plurinominales respondió a la congruencia con los recursos de inconformidad promovidos. En la sesión, reiteró los señalamientos sobre presunta compra de votos, participación de funcionarios estatales y municipales, así como irregularidades que deberán ser revisadas por las autoridades electorales.
Con la impugnación, Morena busca colocar el foco no solo en los resultados, sino en las condiciones bajo las cuales se desarrolló la elección. El caso vuelve a exhibir las tensiones entre el avance de Morena y las estructuras del viejo PRI en Coahuila, donde la derecha intenta presumir triunfo mientras enfrenta acusaciones por prácticas que podrían haber distorsionado la competencia democrática.
Foto: Redes













