El PAN en Puebla llega al arranque anticipado de la disputa rumbo a 2027 con una estructura debilitada, menos militantes y una marca política golpeada por el desgaste del morenovallismo. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional Electoral (INE), Acción Nacional perdió 37 por ciento de su padrón entre 2014 y 2026, al pasar de 35 mil 995 afiliados a 22 mil 617, una caída que refleja el retroceso del partido tras años de control interno, depuración y fracturas.
El punto más alto del padrón panista ocurrió durante el sexenio de Rafael Moreno Valle Rosas, cuando distintos liderazgos denunciaron una afiliación masiva que disparó los registros del partido. En 2014, el PAN pasó de 13 mil 857 militantes a 35 mil 995, un crecimiento de 160 por ciento que colocó a Puebla entre las entidades con mayor presencia blanquiazul, pero también abrió señalamientos sobre la manipulación de su vida interna.
Aquellas denuncias fueron impulsadas por figuras como Rafael Micalco Méndez y Javier Corral Jurado, quienes acusaron la incorporación de más de 22 mil militantes durante el periodo morenovallista. Incluso, grupos tradicionales del partido señalaron que miles de nuevos afiliados tenían vínculos con fuerzas políticas cercanas al exmandatario, como Nueva Alianza, PRD y Compromiso por Puebla, lo que profundizó las tensiones internas.
El desgaste terminó por obligar al Comité Ejecutivo Nacional del PAN a iniciar en 2017 un proceso de revisión, verificación, actualización y depuración del padrón en Puebla. A casi una década de ese proceso, el resultado es claro: el partido ya no conserva la fuerza numérica que presumía en su etapa morenovallista y ahora aparece como el séptimo instituto político con más militantes en la entidad.
Del derrumbe morenovallista a la propaganda clasista
La pérdida de fuerza territorial se vuelve más evidente al comparar al PAN con otras fuerzas políticas en Puebla. Mientras Acción Nacional registra 22 mil 617 militantes, Morena concentra 576 mil 609; el PVEM, 44 mil 633; el PRI, 31 mil 394; el PT, 29 mil 921; Pacto Social de Integración, 28 mil 065; y Fuerza por México, 27 mil 443. Es decir, incluso partidos locales o aliados coyunturales aparecen por encima del blanquiazul en número de afiliados.
En ese contexto de retroceso, el PAN poblano intenta reposicionarse rumbo a 2027 con la campaña digital “Terremoto azul”, impulsada en municipios como Tehuacán, Teopantlán, Puebla, Zacatlán, Chignahuapan, Cuautlancingo y Ciudad Serdán. Sin embargo, lejos de mostrar renovación política o una propuesta clara, una de sus piezas terminó generando críticas por recurrir a una comparación señalada como clasista contra Morena y sus simpatizantes.
La imagen difundida desde la cuenta “elecciones.panpuebla”, vinculada a la Secretaría de Elecciones del partido, utilizó la frase “Te coquetea” y comparó al PAN con Morena. En la pieza, si el mensaje provenía del blanquiazul era presentado como un “halago”, mientras que si venía del partido guinda era descrito como “acoso”. La publicación fue cuestionada por usuarios que la interpretaron como una burla despectiva y clasista hacia otro sector político.
El episodio exhibe el tamaño del problema panista: mientras su padrón se reduce y el legado morenovallista sigue pesando, el partido busca ganar visibilidad mediante mensajes de confrontación que parecen más cercanos al meme que a una estrategia política de fondo. La campaña puede darle ruido momentáneo, pero también refuerza la imagen de un partido que no termina de reconstruirse tras su propia depuración interna.
Además, la actividad política rumbo a 2027 ya ocurre en medio de llamados del Congreso local y del Consejo Estatal de Morena para evitar promoción anticipada antes de los tiempos formales de campaña. Aunque corresponderá a las autoridades electorales revisar posibles irregularidades, el caso muestra que el PAN intenta adelantarse en la conversación pública sin haber resuelto primero su caída interna.
A 12 años del auge artificial que se denunció durante el morenovallismo, el PAN Puebla enfrenta una realidad distinta: perdió militantes, fue rebasado por otras fuerzas y busca recuperar presencia con una comunicación que genera más críticas que adhesión. Entre el desplome de su padrón y los mensajes clasistas de su nueva campaña, el blanquiazul confirma que sigue en picada rumbo al proceso electoral de 2027.
Ilustración: Iván Rojas












