Los trabajos de limpieza y desazolve en infraestructura hidráulica de Puebla capital permitieron multiplicar la capacidad de conducción de agua en uno de los puntos considerados prioritarios para prevenir inundaciones. En el cruce Colombres, el flujo pasó de entre 8 y 10 metros cúbicos por segundo a entre 40 y 50, después del retiro de azolve, maleza y troncos acumulados en el cauce. La intervención forma parte de un proyecto que pretende recuperar un sistema construido desde la década de 1960 y que perdió eficiencia debido al crecimiento urbano y la falta de capacidad suficiente para recibir escurrimientos durante lluvias intensas.
El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que las labores se realizan durante el periodo de menor precipitación y se concentran inicialmente en puntos clasificados con diferentes niveles de riesgo. La estrategia busca restablecer los llamados escudos hidráulicos, cuya función es desviar parte del agua proveniente de las zonas altas para conducirla hacia el río Alseseca, Barranca Honda y posteriormente Valsequillo. El Gobierno estatal trabaja además en coordinación con el Ayuntamiento de Puebla para intervenir otros componentes de la red que atraviesa comunidades, juntas auxiliares y colonias de la capital.
La Secretaría de Infraestructura reportó que las labores en Colombres ya concluyeron y actualmente existen intervenciones en la Barranca Caltonac y el Canal Oriente, donde maquinaria y personal especializado realizan saneamiento y recuperación del cauce. El sistema hidráulico considerado en el proyecto abarca una superficie aproximada de 98 kilómetros cuadrados y, mediante los desvíos previstos, podría retirar alrededor de 56 kilómetros cuadrados de escurrimientos de la zona que representa riesgo para el centro de la ciudad. La ruta busca trasladar el agua desde Caltonac, continuar por Colombres y finalmente incorporarla al río Alseseca.
A pesar del incremento conseguido en Colombres, el diagnóstico técnico establece que para un fenómeno con un periodo de retorno de 100 años se requeriría una capacidad aproximada de 91 metros cúbicos por segundo, por lo que las labores forman parte de una recuperación gradual de la infraestructura. El proyecto también incluye zonas como La Resurrección, donde habitantes han identificado la limpieza de barrancas y canales como una medida necesaria ante las temporadas de lluvia. Las siguientes etapas determinarán hasta qué punto la recuperación del sistema hidráulico puede disminuir los puntos vulnerables a inundaciones en la zona urbana.
Foto: Redes












