La Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de San Andrés Cholula inició 2026 con un recorte presupuestal del 21.4 por ciento, pese a que el municipio enfrenta una alta incidencia delictiva y necesidades constantes de vigilancia en colonias, juntas auxiliares y zonas de alta movilidad.
De acuerdo con el estado financiero del primer trimestre, la dependencia tenía aprobado un presupuesto de 1 millón 773 mil 046.02 pesos; sin embargo, la administración encabezada por Guadalupe Cuautle Torres redujo 378 mil 838.36 pesos sin ofrecer una explicación pública clara sobre los motivos del ajuste.
Con esta disminución, Seguridad Pública quedó con 1 millón 394 mil 207.66 pesos para el resto del ejercicio fiscal, lo que evidencia una decisión cuestionable en uno de los rubros más sensibles para la población. El recorte contrasta con la obligación municipal de fortalecer la prevención, la vigilancia y la capacidad de respuesta ante delitos.
Aunque el Ayuntamiento podría argumentar ajustes financieros o reordenamientos internos, hasta ahora no ha transparentado si los recursos fueron reasignados, eliminados o destinados a otras áreas. La falta de claridad abre dudas sobre las prioridades de la administración panista en un municipio donde la seguridad sigue siendo una demanda central.
Recorte y subejercicio frente a alta incidencia delictiva
El problema no se limita a la reducción del presupuesto. El informe también revela que durante los primeros tres meses del año la SSPyPC apenas ejerció 355 mil 948.38 pesos, equivalente al 25 por ciento del total disponible, lo que refleja un bajo ritmo en la aplicación de recursos.
Esto significa que la administración municipal mantiene sin ejercer el 74.47 por ciento del presupuesto del área, es decir, 1 millón 038 mil 259.28 pesos, mientras el municipio acumuló 827 carpetas de investigación durante el primer trimestre de 2026 por delitos como robos, violencia familiar y lesiones.
En este contexto, el recorte y el subejercicio reflejan una contradicción: mientras San Andrés Cholula aparece como un foco de atención por su incidencia delictiva, el Ayuntamiento reduce y retrasa la aplicación de recursos destinados precisamente a la corporación encargada de la seguridad pública.
La situación coloca bajo cuestionamiento la estrategia de la administración de Guadalupe Cuautle, pues, en lugar de reforzar una de las áreas prioritarias, el presupuesto fue ajustado a la baja y su ejecución avanza lentamente, lo que deja dudas sobre la capacidad del gobierno municipal para responder de manera oportuna a la demanda ciudadana.
Ilustración: Iván Rojas













