El conflicto laboral entre Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw) entra en una etapa decisiva, con pocas posibilidades de alcanzar un nuevo acuerdo antes del 22 de octubre, cuando vence el emplazamiento a huelga programado para las 11:00 horas.
El secretario general del gremio, Hugo Tlalpan Luna, reconoció que, pese a la disposición sindical para continuar las conversaciones, el margen de tiempo es reducido, luego de que la mayoría de los trabajadores rechazó la propuesta de revisión contractual para 2026 y 2027.
“Estamos en la mejor decisión de seguir retomando la negociación y, si en caso de que la empresa fuera renuente, obviamente tendremos que ejercer nuestro derecho a huelga”, declaró el dirigente.
La propuesta empresarial contemplaba un incremento global de 13.16 por ciento en salarios y prestaciones durante dos años, incluido un aumento directo al salario de 3.8 por ciento. Sin embargo, los beneficios ofrecidos no convencieron a la mayoría de los empleados que participaron en la consulta.
De los seis mil 211 trabajadores sindicalizados, cinco mil 608 acudieron a votar, una participación equivalente al 90.3 por ciento. El resultado fue de tres mil 135 sufragios en contra, dos mil 452 a favor y 21 votos nulos.
Aunque la diferencia entre ambas posturas fue de 683 votos, el rechazo obliga a las representaciones sindical y patronal a buscar una alternativa que pueda someterse nuevamente a consideración de la base trabajadora.
Tlalpan Luna sostuvo que el sindicato únicamente solicitaría una nueva prórroga si Volkswagen demuestra voluntad de presentar otra oferta. Advirtió, además, que una postura inflexible de la compañía podría desencadenar el paro de labores.
“Si hay postura cerrada estallaríamos la huelga”, señaló, al reconocer la preocupación y el desconcierto que prevalecen entre los empleados ante la posibilidad de suspender actividades.
El representante legal del Sitiavw, Arturo Blázquez Guevara, explicó que la legislación laboral no fija un límite para conceder nuevas prórrogas, por lo que las reuniones podrían continuar durante el periodo de prehuelga.
Otro punto sensible es la situación del empleo. El convenio rechazado contemplaba la reincorporación gradual, durante 2027, de 611 trabajadores despedidos tras el cierre de un turno, condicionada al comportamiento de la producción y al proyecto del Golf.
Por ahora, el sindicato asegura que no existen amenazas que pongan en riesgo la producción de la próxima generación de ese modelo, prevista para 2027.
Con el plazo encima, el desafío será convertir la disposición al diálogo en una propuesta aceptable para los trabajadores. De no conseguirlo, Volkswagen Puebla podría enfrentar una huelga con repercusiones para la empresa y su plantilla laboral.
Foto: Agencia Enfoque












